El titular del gremio de Judiciales, Julio Piumato, deslizó la posibilidad de que la iniciativa del Gobierno tenga el objetivo de "acallar las protestas sociales". "Los elementos represivos generan peligro de arbitrariedad", advirtió.

El secretario de derechos humanos de la CGT y el líder del gremio de los trabajadores judiciales, Julio Piumato, cuestionó el nuevo protocolo antipiquetes que aplicará el gobierno nacional al asegurar que la iniciativa es "represiva".

En declaraciones a Radio 10, el líder gremialista aseguró que el movimiento obrero "no fue consultado" al momento de elaborar el protocolo que busca terminar con los cortes de ruta. "Este tipo de norma pueden ser tomadas como un intento de acallar cualquier protesta", señaló.

No obstante, consideró que los manifestantes "también tienen que evitar un calvario que perjudique al resto de la sociedad".

"Los elementos represivos pueden generar el peligro de la arbitrariedad", manifestó.