El fiscal Fernando Capello, quien interviene en la causa por la toma del predio, dispuso que se detenga el operativo iniciado en la madrugada de este jueves. Pidió que los ocupantes permanezcan en el lugar para ser censados.
Poco después de las 10, el titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 del Departamento Judicial de Morón ordenó la suspensión del procedimiento en los terrenos que en octubre de 2015 fueron tomados por cerca de 2.000 familias, 75 por ciento de las cuales ya fueron desalojadas, según confirmaron fuentes policiales presentes en el lugar.

Efectivos de la Policía Bonaerense comenzaron esta madrugada un operativo para desalojar cerca de 2 mil familias que viven en un predio tomado desde el 22 de octubre en la localidad bonaerense de Libertad, partido de Merlo, y los vecinos denuncian que el procedimiento viola una prórroga judicial para llegar a una solución consensuada, además de hacerse como "chivo expiatorio" por la muerte de un nene ocurrida el fin de semana pasado en la zona.

El operativo se inició a las 4 cuando unos 1.200 agentes cercaron el predio ubicado al costado de la ruta 1003 y a las 6, con la salida de la luz del día, comenzaron a ir casilla por casilla para pedirles a los ocupantes que voluntariamente dejen sus precarios hogares.

El predio se llenó de humo por el incendio de las casillas, en tanto otros vecinos las desarmaron para no perder los materiales, en un procedimiento del que también participan topadoras del municipio y un helicóptero del Ministerio de Seguridad bonaerense que observa la situación desde el aire.

Los vecinos no opusieron resistencia y un grupo corta la ruta con carteles con las consignas "respeten a la prórroga de 180 días" y "no desalojen a las familias, desalojen a los narcos".

La medida se tomó pese a que el Juzgado de Garantías Nº 4 firmó una resolución en la que exhortaba a las autoridades a suspender cualquier intento de desalojo por el plazo de 180 días y "convocar mesas de gestión" para solucionar el problema, decisión que el propio tribunal luego decidió anular y ordenar el desalojo.

"Pensábamos que no iba a pasar por la decisión judicial. Estábamos tranquilos pero igual pasamos la noche en vigilia", contó a Télam Estela, una de las ocupantes del predio bautizado como "Barrio Nueva Esperanza".

La vecina precisó que hay 2 mil familias viviendo en el lugar, incluyendo muchos chicos "que los mandamos a otro lado porque no queremos violencia ni heridos como pasó con Oscarcito", en referencia al nene de 8 años que falleció el fin de semana pasado cuando una bala perdida en un enfrentamiento en la toma ingresó por uno de sus ojos.

"Entendemos que somos el chivo expiatorio de una situación tremenda como fue la muerte de Oscarcito, que es culpa de los narcotraficantes y no de la toma donde hay familias reclamando hace cuatro meses el derecho a la vivienda", completó Anahí Benítez, también vecina del lugar.

"No vivía en nuestro barrio pero para nosotros era uno más y su muerte es responsabilidad de la policía y el municipio que dejó operar estas bandas, no de los vecinos", añadió.

Otro ocupante, Jorge Villalba, apuntó contra la justicia por "violar la prórroga de 180 días para quedarnos" y destacó que "este predio estaba abandonado y lo limpiamos, abrimos calles y pusimos electricidad para armar un barrio digno que queremos vivir".

"Hay muchas familias que están en situación de calle y este desalojo fue hecho sin un aviso previo. La mayor parte de las familias estamos desesperados porque no tenemos donde ir", exclamó Estela.
Por su parte, el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, señaló que "hay personal de la municipalidad para garantizar que el desalojo sea pacífico".

"La información que tenemos es que va a ser absolutamente pacífico, hemos hablado con ocupantes y organizaciones y a todos se les explicó que la posición nuestra es no avalar ninguna toma", reafirmó en declaraciones televisivas.

"No hubo negociación previa, sino una decisión judicial frente a una presentación de los titulares de la tierra", dijo el jefe comunal.

Añadió que los dueños del predio pidieron a anteriores gestiones urbanizar el lugar, lo que fue denegado, pero aseguró que "ahora vamos a trabajar para que eso ocurra y sea parte de la solución".