La convivencia en Mar del Plata generó una crisis de pareja y él se fue de la casa. Ella dijo que no se lo banca más y Conti salió al cruce.

Pasan los días y la pelea matrimonial entre Gustavo Conti y Ximena Capristo se parece cada vez más a una comedia de enredos.

Ella dijo que no se lo fuma más y que él está insoportable. Él dice que en la cama de dos plazas no puede dormir bien; que el departamento de Mar del Plata es demasiado chico... Y los cruces siguen. Mientras tanto, él se fue de la casa para darse un poco de aire.

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