La iniciativa, que forma parte de una reforma integral judicial y penal, implicaría que algunas Cámara desaparezcan. Aproximadamente la mitad de los jueces de primera instancia del fuero penal pasarían al nuevo fuero de narcocriminalidad.
El Gobierno nacional trabaja en una idea de un fuero exclusivo contra el crimen organizado con el ojo puesto en el narcotráfico, como parte de una reforma integral judicial y penal.

Desde el ministerio de Justicia ya hicieron saber a algunos jueces que se planea crear un fuero judicial exclusivo para causas de "narcocriminalidad", y que como parte de esa reforma existe la posibilidad de que algunas Cámaras desaparezcan, según confirmaron fuentes judiciales.

Por otra parte, el nuevo Código Procesal Penal sancionado por el anterior gobierno, cuya aplicación fue suspendida y que debía comenzar a regir en marzo, no se aplicará de la forma en que fue concebido porque toda la Justicia penal pasará a la órbita de la Capital Federal.

El ministro Germán Garavano sostiene que es imposible la puesta en marcha del nuevo código y simpatiza desde siempre con una reforma compleja, que hasta ahora nadie ha encarado, que es la de traspasar a la Ciudad de Buenos Aires la Justicia ordinaria nacional, lo que implicaría una gran reorganización de todo el sistema.

Según fuentes judiciales consultadas, aproximadamente la mitad de los jueces de primera instancia del fuero penal nacional pasarán al nuevo fuero de "narcocriminalidad", cuya creación seguramente será propuesta por ley al Congreso.

Ello obligaría a replantear el alcance de la competencia de los jueces federales de Comodoro Py que llevan adelante las causas por drogas.

Esta semana el ministro de la Corte Ricardo Lorenzetti se mostró disconforme con el hecho de que "la mayoría de las causas que llegan a los tribunales sean de consumo" de estupefacientes, y no de persecución contra las organizaciones criminales que venden drogas.

En relación a los tribunales orales de la Capital Federal, que son 30 en total, en principio no está previsto que pasen a la jurisdicción porteña.

Algunas fuentes consultadas coincidieron en que también podría desaparecer, según el nuevo proyecto, la Cámara de Casación de la Capital Federal.

Garavano ha cuestionado en numerosas oportunidades el sistema penal y advirtió por la "desquiciada" organización de la justicia penal en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires con sus Juzgados, Cámaras y Tribunales Orales, postulándose su unificación de forma que pueda lograr un mejor empleo de los recursos con que cuenta el sistema.