El jefe de Gabinete, Marcos Peña, consideró que es "positiva" la resolución del magistrado de Nueva York a favor de la posición argentina frente a la demanda de los fondos buitre y resaltó que "es un buen paso".

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, sostuvo este sábado que el Gobierno tomó "positivamente" la resolución del juez neoyorquino Thomas Griesa de condicionar el levantamiento de las trabas que le impiden a Argentina el pago de su deuda reestructurada a que el país derogue las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, entre otros puntos.

Peña dijo que es positiva la decisión que adoptó el juez neoyorkino Thomas Griesa a favor de la posición argentina frente a la demanda de los fondos buitre y dijo, en ese aspecto, que existe con los gobernadores y legisladores "una comprensión generalizada" para revertir las leyes que impiden llegar a un nuevo acuerdo con los tenedores de bonos en default.

"Es un buen paso. Trabajamos para ir destrabando la situación que nos han dejado y que permitirá a la Argentina terminar de normalizar su situación con el mundo", puntualizó.

Dijo que esa normalización de la situación financiera internacional permitirá "acceder al crédito, financiar las obras contenidas en el Plan Belgrano (que beneficia a diez provincias del Norte), ayudar a las empresas a aumentar su producción y generar trabajo y también directamente a las personas para acceder al crédito".

"Vamos a ir normalizando la inflación y que el crédito esté presente en la sociedad", aseguró Peña.

El Jefe de Gabinete sostuvo que "hay que desdramatizar" las negociaciones con los demandantes y advirtió que en la gestión anterior esa discusión "se inflamó como si fuera una gesta histórica", cuando "los temas reales de la Argentina son los estructurales".

Señaló que a pesar de soportar uno de los peores déficits de la historia, el Gobierno Nacional ha tomado medidas conducentes a paliar la situación de los trabajadores en términos de ingreso, triplicando casi el Mínimo no Imponible en el Impuesto a las Ganancias, lo que significa una mejora del salario de entre 9 y 22 por ciento.

"Es un esfuerzo muy grande pero un primer paso muy importante y esperamos que a lo largo del año se pueda conversar con el Congreso sobre las escalas" que se toman en cuenta para la aplicación de ese gravamen, explicó el ministro.