Una nueva manera de consumir televisión que aspira a instalar al espectador ante todo tipo de pantallas conectables a la red, sin que los canales tengan que modificar un ápice su funcionamiento, está a punto de ver la luz en Francia y otros países vecinos.
Nace con la vocación de dar acceso a la ingente producción fabricada por grandes y pequeñas cadenas públicas y privadas, en detrimento de la incontrolable producción que reina desde millones de sitios, blogs y portales como Youtube.

La idea tiene nombre de cóctel, Molotov.TV, y el respaldo de dos grandes empresarios del cine, la web y la televisión: Jean-David Blanc, escritor, músico y fundador de la web francesa AlloCine, y Pierre Lescure, cofundador en los años ochenta de la cadena de pago Canal Plus y actual presidente del Festival de Cannes.

Todavía por estrenar, la nueva aplicación para teléfonos inteligentes, tabletas, ordenadores y televisores reúne más de 80 cadenas, en su mayoría francesas, pero también internacionales, como CNN.

Concebida para revolucionar la relación entre internet, sus usuarios y la televisión promete un muy fácil acceso gratuito a una vasta programación, y otro de pago a servicios anexos capaces de "enriquecer aún más la experiencia de consumo".

Tras varios retrasos en su lanzamiento, sin dar ahora fechas exactas, primero en Francia, "enseguida" en otros países vecinos, Lescure adelanta en una entrevista con Efe que los más de 100.000 abonados ya inscritos tendrán "novedades este mes de febrero".

Junto a Jean-Marc Denoual, vicepresidente de Molotov.TV, ambos aseguran que no hay empresas similares, con un equipo técnico de 40 personas, que acaba de abrir una segunda campaña de recaudación de fondos, para multiplicar "por tres o cuatro" los 10 millones de euros recaudados en la primera.

Lo intentaron en Estados Unidos los grandes distribuidores de cable y luego Apple, pero tuvieron que desistir pues "no lograron convencer al conjunto de cadenas para compartir una misma plataforma".