Agrupaciones de izquierda cortaron la esquina de las avenidas Corrientes y Callao, en el centro porteño, en el debut del protocolo antipiquete que decidió implementar el Gobierno, aunque pese a que luego de los 5 minutos de tolerancia que prevé la nueva regla, los manifestantes no fueron corridos del camino, por lo que tácitamente el protocolo no se aplicó.

Un grupo de manifestantes cortó la intersección de las avenidas Corrientes y Callo en respaldo al paro nacional de los trabajadores estatales y, aunque este miércoles debía debutar el protocolo antipiquete, las fuerzas de seguridad no sacaron a las personas que interrumpen el tránsito.

La protesta comenzó poco después de las 7 y está encabezada por agrupaciones de izquierda, quienes con banderas y carteles interrumpieron el tránsito en una de las esquinas principales del centro porteño.

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Ante esta situación, los efectivos de las fuerzas de seguridad sólo desviaron el tránsito y no desalojaron las avenidas, tal como lo había anticipado la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Vale recordar que la titular de la cartera de Seguridad –hoy, en Washington- había dicho que les daría a los manifestantes "cinco o diez minutos" para liberar las calles o rutas que interrumpieran. De lo contrario, actuarían las fuerzas de seguridad.

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