Los gremios se reunieron con Bullrich y Triaca este miércoles, donde habían consensuado un piso de 8.500 pesos en julio. Sin embargo, las autoridades demoran la entrega del acta con la oferta formal. Las diferencias están en que los docentes buscan mantener la paritaria abierta y cómo Nación compensará a las provincias.
El Gobierno y los gremios de docentes nacionales llevaban adelante este miércoles por la tarde febriles negociaciones en el Ministerio de Trabajo para cerrar el aumento salarial de 2016. En una primera parte, el ministro de Educación, Esteban Bullrich, junto a su par de Trabajo, Jorge Triaca, acordaron la pauta salarial para 2016 con los gremialistas de los cinco sindicatos con representación a nivel nacional.

Los secretario generales de Ctera, UDA, Sadop, Amet y CEA llegaron al Ministerio a las 13 y tras una primera instancia de negociación, la reunión pasó a las 14.15 a un cuarto intermedio hasta primero las 19, después hasta las 22 y finalmente se decidió seguir con las negociaciones este jueves. Lo que se está a punto de acordar es llevar el piso del salario de un docente que recién se inicia de los actuales 6060 pesos a 8500 pesos en julio.
Esto representa para 7 provincias una suba del 40,2%, que se pagará un 25% a cargo de las provincias y un 15% lo aportará Nación por medio del Fondo de Incentivo Docente. En tanto, para el resto de las jurisdicciones el incremento es poco más del 30%, porque en la actualidad el salario de un maestro que recién se inicia está por encima de los 6060 pesos.
Hubo una segunda parte de la reunión, a las 19 sólo entre las autoridades y las provincias, pero se pasó a otro cuarto intermedio hasta las 22, donde los gremios esperaban finalmente recibir el acta con la oferta formal, para ser discutida luego en asamblea y poder firmar la paritaria mañana. Finalmente se decidió continuar con las conversaciones este jueves.
Las diferencias
El Gobierno intenta definir cómo le girará el dinero a cada provincia en base a las posibilidades financieras de las jurisdicciones, que deberán encarar sus propias paritarias, lo que se impone como un obstáculo a saltar para poner la firma.

En declaraciones a la prensa, el secretario general de UDA, Sergio Romero, explicó que la oferta que hoy les hizo Bullrich "es exactamente la misma en términos numéricos" que la realizada la semana pasada. En ese aspecto, todos los gremios están de acuerdo: el básico aumenta de 6.060 a 8.500 en julio.
Romero precisó que la discusión ahora está centrada en otros puntos que completan el acta de la paritaria, y que impiden su firma aún. "Se está negociando cómo se compensará a las provincias, que sólo pueden dar suba del 25%. Queremos que esto quede bien claro", dijo Romero.
Y añadió: "Nos queremos ajustar a la Ley de Financiamiento Educativo y hemos incorporado puntos en el acta como responsabilizar al gobierno en los problemas financieros que tienen las provincias".

En tanto, desde Ctera, Sonia Alesso explicó que el cuarto intermedio hasta las 19 implica que seguirán "discutiendo" y aclaró: "Tiene que ver con los conflictos provinciales que están sucediendo y la preocupación que tenemos los gremios docentes en resolver esta situación".

"El problema no es la cifra. Planteamos una paritaria abierta. Si la inflación aumenta y el costo de vida aumenta, para nosotros no se puede cerrar la discusión. Las provincias tienen que seguir discutiendo", enfatizó Alesso.