Apenas cinco países, Argentina, Brasil, Colombia, México y Panamá, representan en el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona a América Latina, una región marcada por una profunda brecha digital.
Pero, además, la representación empresarial total se limita a una treintena de firmas, de las que una parte son startups que acuden al evento paralelo conocido como Four Years From Now.

"No me sorprende que no haya tanta representación en el evento porque, quitando las empresas de recursos naturales, la región no tiene muchas empresas muy grandes en ninguna industria", apunta a Efe el vicepresidente de la consultora IDC para América Latina, Jay Gumbiner.

En Latinoamérica "hay desarrollo y hay interés en móvil", así como "empresas innovadoras" y "dirigidas al mercado de movilidad", "pero la realidad es que la región no tiene tantas empresas globales nacidas en Latinoamérica", añade.

Que sean sólo cinco países se explica, a su juicio, por la diferencia entre las economías de la región que hace que haya "unos países con más recursos para organizar un grupo de empresas con representación oficial", aunque eso no quita, añade, para que haya muchas empresas visitando el evento.

De los cinco países, Brasil es el que mayor representación tiene, con 16 empresas en total, entre ellas el fabricante Datacom, la compañía de análisis de datos WebRadar o RecargaPay, una plataforma de recarga de celulares prepago con más de un millón de clientes.

Muy popular también en toda Latinoamérica son otras dos empresas presentes en Barcelona, la mexicana Quiubas Mobile, una plataforma de mensajería SMS que prevé facturar cinco millones de dólares en 2016 y que participa por tercer año en el MWC, y 1DOC3, un portal de salud nacido en 2014 en Colombia y que este año se marca como objetivo dar el salto a México.

A juicio del cofundador de Quiubas Mobile Ángel Cisneros, el sector TIC latinoamericano "tiene mucho potencial", ya que "las economías emergentes presentan una gran oportunidad en tecnología como servicio".

Argentina está representada por tres firmas, entre ellas la fintech Veritran, focalizada desde hace diez años en facilitar la transición a la banda digital, mientras que Panamá lo está por una sola empresa, Naes Group, que aspira a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos a través de la tecnología.

Son compañías, todas ellas, que nacieron en una región en la que, según un estudio presentado durante el MWC, 363 millones de personas, un 57 % del total, no utilizan internet pese a tener cobertura para ello, frente a los 207 millones que sí lo hacen.

En opinión de José Otero, director para Latinoamérica y el Caribe de 5G Américas, una asociación empresarial que promueve el desarrollo tecnológico en todo el continente, "ya no es tanto una brecha digital de acceso, es una brecha digital de contenido. Si no tienes contenido, pierdes la batalla".

Salvo Cuba y El Salvador, todos los países de la región cuentan con redes 4G, aunque con una cobertura muy distinta según el país del que se hable, ya que mientras en Brasil y México supera el 50% de la población, en otros, como Nicaragua u Honduras, el despliegue es muy incipiente, explica.

La brecha también se da en el interior de los propios países: "Es muy difícil llegar a las zonas remotas de la cordillera del norte de México o de la selva del Amazonas en Brasil", pone como ejemplo Otero.