Omar Peralta, de 44 años y oriundo de la localidad bonaerense de Salto, está detenido en la Unidad Penitenciaria Número 5 de Mercedes por un robo que, según cuenta, no cometió. Además, se encuentra privado de su libertad sin un juicio y la fecha anunciada para el mismo es recién en un año y medio. Omar reconoce delitos anteriores, por los que estuvo preso en otras oportunidades. "Justo cuando quería sentar cabeza por mi hijo, me hicieron una cama", aseguró.
Para demostrar que ya salió de la mala vida y el delito, le propone a la Justicia un intercambio descabellado que carece de toda lógica y razón: cortarse las piernas para estar con su hijo Facundo de 11 años, verlo crecer y enseñarle.

"Ofrecí las piernas porque a mi hijo le sirvo más en silla de ruedas que acá en la cárcel. Adentro soy un mal ejemplo y afuera le puedo enseñar cosas. Esto lo hago porque estoy sufriendo un montón por mi hijo. A mí me hicieron una cama, fue un jefe de calle. Yo no tuve nada que ver y me estoy comiendo un garrón. Así como fui culpable un par de veces, no te lo voy a negar, cuando nació mi hijo no quería saber más nada. Y me arruinaron la vida. No era un santo, pero ahora estaba trabajando por él. No quiero que siga mi ejemplo ni que pise una comisaría", aseguró en diálogo con el diario Crónica.

Peralta, quien tiene antecedentes, está acusado de un robo en Salto a unas combis que hacen viajes con ropa de La Salada.