Javier Pino tiene 26 años y fue detenido por asesino serial, anticipó C5N. Lo acusan de haber matado con un arma calibre 9 milímetros a una masajista, un comerciante, un playero y dos hermanos. Confesó dos de los crímenes.

Javier Hernán Pino fue apresado el 21 de octubre de 2015 en la ciudad de Frías, provincia de Santiago del Estero, imputado por el crimen de Ni Qi Fu y de Claudia Marcela Sosa. Se lo detuvo mientras era buscado por el homicidio de los hermanos rosarinos Javier y Agustina Ponisio y por la muerte del playero salteño Ariel Ríos.
Pino fue identificado por fiscales Justo Joaquín Rovira y Santiago Vismara. La identificación de Pino se desprende del análisis de las vainas encontradas en sendas escenas del crimen y el entrecruzamiento de datos del Sistema Nacional Automatizado de Identificación Balística (SAIB), que permitió establecer que los proyectiles utilizados en todos los hechos habían sido disparados por la misma arma de fuego, informó Fiscales.gob.ar.
El joven, de 26 años, fue apresado en un departamento de la ciudad de Frías. En su poder encontraron varias armas, teléfonos celulares y objetos que lo vincularían a los distintos crímenes.
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Los hechos
El 16 de febrero de 2015, un vecino del barrio de Balvanera pasó por el supermercado ubicado en en Matheu 29. Al ver que estaba cerrado, se asomó y vio al dueño, Ni Qi Fu, muerto entre dos góndolas. Entonces avisó a la Comisaría N°6, quienes dieron intervención al titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción N°7, Justo Joaquín Rovira.
La víctima presentaba ocho disparos y junto al cuerpo se hallaron dos vainas y un plomo. Del lugar, no faltaba dinero. Los investigadores analizaron las cámaras de seguridad de la zona, pero no obtuvieron resultados.
javierpino.avi
El 15 de abril de ese año, el dueño del departamento "A" de la Planta Baja de Tucumán 1545, fue alertado por los vecinos respecto al olor nauseabundo que salía del inmueble. El hombre fue a la Comisaría N°3 –ubicada enfrente- y con personal policial ingresó a la vivienda. Allí encontraron muerta a la inquilina, Claudia Marcela Sosa, de 32 años, quien había sido asesinada el 8 de abril, cerca de las 22:00, de un disparo. Cómo en el caso anterior, en el lugar se encontró una vaina calibre 9mm..
Así el titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción N°2, Santiago Vismara, también ordenó el estudio de las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona y el análisis del proyectil hallado en la escena. El representante del Ministerio Público convocó desde un primer momento al Programa especial para la atención de víctimas de violencia de género de la Dirección de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC) para colaborar en la investigación, acompañar a la familia de la joven y concretar la entrega del inmueble donde había sido hallado el cuerpo. Hoy, una de las psicólogas de ese equipo participó de la audiencia junto a Vismara en la que se le informó a la hermana la detención del acusado.
Hasta ese momento, no había podido vincularse a Pino con estos dos hechos. Pino, junto a su padre, Jorge Raúl, se establecieron en la ciudad de "El Galpón", en el departamento salteño de Metán. Allí, ambos instalaron una sandwichería. Pero el 6 de julio de 2015, Jorge Raúl Pino fue apresado por el robo a una financiera cometido en la capital de Santiago del Estero. Pocos días después, en la madrugada del 13 de julio, Javier robó $70.000 de la Estación de Servicio de "El Galpón", ubicada en el Km 681, de la Ruta 16, donde asesinó al playero Ariel Ríos de 28 años, de un tiro en la cabeza.
Finalmente, el 16 de octubre de 2015, alrededor de las 9:00, Monica Pesce ingresó a su casa, ubicada en Castro Barros al 5500, y encontró a sus hijos Javier y Agustina Ponisio, asesinados. La chica, de 26 años, tenía dos disparos en la cabeza, mientras que su hermano, de 28 años, yacía baleado con cuatro disparos, en el descanso de la escalera. Faltaban $25.000. Al revisar las cámaras de seguridad de la zona, la madre reconoció el auto de Pino, a quien conocía como amigo de su hija y dio información a los investigadores respecto del domicilio del hombre.
Con un nombre, los investigadores siguieron el rastro de Pino, hasta la localidad santiagueña de Frías, donde se había establecido con una novia. Al allanar el domicilio, encontraron dos armas calibre 9mm., celulares, llaves y distintos objetos que serían los que faltaban en los distintos escenarios del crimen.
El hombre fue puesto a disposición de la justicia salteña –por el crimen de Ríos- y luego trasladado a la ciudad de Rosario, Provincia de Santa Fe, donde fue indagado por el crimen de los hermanos Ponisio.
En el marco de su investigación, el fiscal Vismara fue informado por la División Balística que el proyectil que asesinó a Sosa, era similar a los encontrados en el escenario de la muerte del comerciante chino, que investigaba su colega Rovira. Del informe pericial se desprende que los proyectiles fueron percutidos por la misma arma, la cual fue encontrada en el allanamiento en Santiago del Estero, y está a nombre de Pino.
Ahora, los fiscales Vismara y Rovira esperan los resultados de algunas medidas pendientes para luego, solicitar su traslado a fin de que quede a disposición de la Justicia nacional de instrucción, en el marco de las investigaciones por los crímenes de Ni Qi Fu y Sosa.