En España afirmaron este sábado que el encuentro entre el presidente Mauricio Macri y el papa Francisco fue corto y frío y elaboraron una serie de descripciones que reforzaron su teoría.


En una nota de enfoque del diario El País se afirmó que el rostro serio del Sumo Pontífice hizo recordar al que tenía en la Argentina Jorge Bergoglio "cuando era Arzobispo de Buenos Aires y estaba "en permanente combatepara defender sus ideas".

"Hay dos factores que miden el índice de cordialidad de los encuentros del papa Francisco con los mandatarios extranjeros. Una es su rostro durante el tradicional intercambio de regalos. El otro, la duración del encuentro privado. Y, en esta ocasión, los dos factores hablan de un encuentro frío, incluso demasiado frío tratándose de un papa argentino y el presidente de su país", sostuvo el artívulo del diario.

Además, prosiguió: "Compárese si no el rostro y las bromas de Jorge Mario Bergolgio con Barack Obama, o Raúl Castro, o incluso con la última audiencia al rey Juan Carlos, y su actitud ante Mauricio Macri. Un rostro serio, medido, sin un asomo de complicidad ni mucho menos de las bromas que ya forman parte de la estrategia del primer papa latinoamericano para propiciar el diálogo hasta con quienes -desde el punto de vista religioso, cultural o político- habría que situar más lejos de sus convicciones".

"Los argentinos llevaban tres años viendo una cara de Jorge Bergoglio que no conocían. Un Francisco risueño, entusiasta, siempre sonriente, feliz. Cuando era arzobispo de Buenos Aires, el ahora Papa aparecía en público casi siempre malhumorado, duro, en combate permanente para defender sus ideas"

Además, EL País sostuvo que "el comentario más extendido en Argentina en cuanto empezaron a difundirse las imágenes del encuentro del Papa con Macri es que había vuelto esa cara dura, seria, distante" y añadió que "el presidente argentino insistió en que la reunión había sido 'muy buena' pero él y su principal asesor, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, saben mejor que nadie que la política moderna se hace con imágenes y la que quedará es ese gesto de Francisco".

Asimismo, indicó que ya se anticipaba un encuentro más bien protocolar, ya que en el Vaticano revelaron que el Papa "está harto que lo utilicen políticamente en la Argentina, como hizo Cristina Fernández de Kirchner, que lo visitaba con cualquier excusa porque las fotos con él le venían bien".

"Por eso quiere tener con Macri una relación más profesional, de jefe de Estado a jefe de Estado, sin más. Y por tanto ya se sabía que iba a ser un encuentro más protocolario. Pero nadie se esperaba una frialdad tan evidente", señaló el diario.