Un estudio financiado por el Estado sostiene que las mujeres pueden sentirse presionadas para convertirse en madres subrogantes, aún si se trata de una decisión altruista.
El gobierno de Suecia financió un estudio que concluyó esta semana con el resultado de que no es aconsejable el alquiler de vientre para una pareja infertil debido a la presión que se ejerce sobre la madre subrogante.

"El motivo por el que no queremos el alquiler de vientre en Suecia es por el riesgo de que las mujeres se vean presionadas a ser madres sustitutas. Es un compromiso importante e incluye los riesgos de pasar por un embarazo y de dar a luz", explicó Eva Wendel Rosenberg, directora del estudio.

Hasta el momento se tenían en cuenta los consejos del Consejo Nacional de Ética Médica de Suecia, que contemplaban el derecho de una mujer a gestar el hijo de otra pareja sin sacar un rédico económico por ello.

Los resultados del estudio dirigido por Wendel Rosenberg llegaron el miércoles pasado al ministro de Justicia, Morgan Johansson, y podrían impulsar la prohibición del alquiler de vientres al menos en Suecia, informó el sitio The Local.

El sistema comercial de madre sustituta es legal en Francia, Alemania, Italia y España, mientras que en Dinamarca, Irlanda, el Reino Unido y Bélgica está permitido sólo si la mujer tiene un objetivo altruista, como es el de gestar el hijo de una pareja de manera desinteresada.