El suizo Gianni Infantino, flamante presidente de la FIFA, reveló este domingo que estuvo "a punto de morir después de nacer" y que su vida se salvó por "una transfusión de sangre".
En una entrevista brindada al diario suizo Blick, el dirigente de origen italiano recordó aquel trance que, debido a su grupo sanguíneo poco común, obligó a que los donantes llegaran desde el Reino Unido y la ex Yugoslavia.

"Luché por mi vida cuando era bebé y me salvé", afirmó Infantino, nacido en 1979 en la ciudad de Brig, emplazada sobre los Alpes suizos.

El nuevo presidente de FIFA, abogado de profesión, que cumplirá 46 años el próximo 23 de marzo, pidió que no lo comparen con su antecesor Joseph Blatter, hoy inhabilitado para ejercer cargos en la dirigencia de fútbol por sospechas de corrupción.

"Infantino es Infantino y Blatter es Blatter. Sepp marcó una era en la FIFA y yo espero marcar otra diferente" resaltó el ex secretario general de la UEFA.