Científicos de Canadá, Reino Unido, Alemania, Países Bajos y Suecia desarrollaron un "superordenador biológico" capaz de resolver problemas matemáticos complejos utilizando menos energía que los superordenadores electrónicos estándares.
Esta biocomputadora, que tiene aproximadamente el tamaño de un libro, funciona gracias al adenosín trifosfato (ATP, por sus siglas en inglés). Se trata de un nucleótido fundamental para la obtención de energía a nivel celular. Los nucleótidos son moléculas con mucha energía acumulada en sus enlaces atómicos, por lo que son muy utilizadas en todo tipo de células para la transferencia de energía en los procesos metabólicos.

Según la revista científica "Proceedings of the National Academy of Sciences", el ordenador utiliza proteínas que están presentes en todas las células orgánicas. Asimismo, utiliza una estrategia similar a la de los ordenadores cuánticos.

La computación cuántica es un paradigma de computación distinto al de la computación clásica. Se basa en el uso de qubits en lugar de bits y da lugar a nuevas puertas lógicas que hacen posibles nuevos algoritmos con los que los ordenadores son capaces de procesar información de forma rápida y precisa mediante la realización de varios cálculos simultáneos y no secuenciales.