Aníbal Gómez, de 34 años, dijo ante la Justicia que empezó a escuchar voces a los 17 debido al consumo frecuente de cocaína. "Me decían que las mate", declaró.
"Tenés que hacer un sacrificio", sostuvo Gómez ante la Justicia que le decían las voces que escuchaba al momento de cometer las violaciones y los crímenes.

El imputado quedó detenido este sábado acusado de privación ilegítima de la libertad, abuso sexual y carnal, luego de que mantuviera como rehenes y violara a su ex mujer y a la madre de ella.

Tras su declaración, la Justicia ordenó conformar una junta para determinar si Gómez es inimputable.

"Tengo flashes y no voy a soportar un abandono más",
dijo el detenido sobre el momento en el que perpetró los hechos que se le imputan.

El brutal ataque a ambas mujeres ocurrió en la localidad bonaerense de José León Suárez y la detención de Gómez la ordenó el fiscal Mario Marinni, de la Unidad Funcional de Instrucción de Delitos Sexuales del partido bonaerense de San Martín.

La pareja se había separado hace 15 días. Él tramó un engaño planificado: llamar a Gisella, su ex, convocarla para retirar la ropa y terminar con el divorcio.

Ella fue a lo de Gómez una mañana para retirar sus pertenencias y él la redujo con un cuchillo y la obligó a llamar a su madre, de 44 años, para someterlas a ambas durante cinco horas.