La pequeña creyó que era el crimen perfecto, ya que el felino no se defendería, pero se equivocó ampliamente. Y alguien estuvo cámara en mano para registrar el momento.
Una niña de la localidad de Eilat, en Israel, descubrió de la manera más dura por qué no hay que pisarle la cola a un gato. La pequeña creyó que su juego era inocente, pero el felino se defendió del ataque persiguiéndola por el jardín.

El resultado fue catastrófico para la niña, quien terminó de cara en el suelo después de tropezar con una construcción, informó el sitio inglés Daily Mail. Puede que parezca una lección cruel, pero la vida -y un gatito con mucho carácter- le enseñaron algo muy valioso a la pequeña.

Una niña recibe la venganza del karma