El ministro de Ambiente de Portugal, João Matos Fernandes, aseguró que la empresa estadounidense de transportes de pasajeros es "ilegal", por lo que se la controlará más estrechamente para impedir su funcionamiento.
"Está claro que Uber es ilegal. Y no es porque lo diga yo. Se trata de una decisión del Tribunal, que lo dejó así escrito", aseguró Matos Fernandes en una audiencia en el Parlamento portugués.

Uber, que pone en contacto a pasajeros y conductores para viajes en automóvil a través de un dispositivo tecnológico, puso en pie de guerra al sector de los taxis, que acusan a la compañía estadounidense de competencia desleal.

Una sentencia judicial divulgada el pasado año obligó a la empresa a suspender su funcionamiento en Portugal.

Sin embargo, Uber, que recurrió a un Tribunal de segunda instancia, continuó operando al alegar que la decisión cautelar se dirigió a un entidad jurídica equivocada (a Uber Technologies, con sede en EEUU, y no a Uber Holanda, responsable en Portugal).

"No se trata de un libelo contra la tecnología. Para que se transporten pasajeros solo lo pueden hacer operadores de transportes Uber no es un operador de transportes", alegó el ministro.

Por eso, agregó, "hay que hacer cumplir la ley" mediante "el refuerzo de los mecanismos de control y fiscalización".

La Asociación Nacional de Transportes Ligeros en Carretera (Antral) de Portugal se movilizó en los últimos meses con varias protestas y exigió al Gobierno que impida el funcionamiento de la empresa estadounidense.

La última protesta se produjo a finales del pasado mes, cuando un grupo de taxistas paralizó durante toda la tarde el servicio en el aeropuerto de Lisboa.