Una marca decidió hacer un duelo entre el poderoso auto que auspicia y los jugadores, pero el ganador no es tan claro como parece.
Una marca de bebida energizante organizó un duelo entre un auto de Fórmula 1 y el equipo de rugby de Bath, en el Reino Unido, para ver quién tenía más fuerza. El resultado no fue tan claro como se esperaba.

"Para mí, estar dentro del auto con todas esas bestias humanas tratando de empujarme hacia atrás es algo impresionante", comentó Daniel Ricciardo, el conductor del scrum más raro del mundo.

F1 versus rugbiers