El gobierno de Brasil redujo el impuesto a turistas de su país por consumos en el exterior del 25% al 6,8%, lo que abre buenas expectativas para reactivar la actividad receptiva de visitantes de ese país en Argentina.
El ministro de Turismo, Gustavo Santos, expresó que "esta medida beneficia a nuestro país en cuanto a la posibilidad de reactivar el turismo receptivo, que había sido afectado por este impuesto".

La reducción impositiva adoptada el miércoles por Brasilia, en gran medida como respuesta a reclamos del empresariado turístico de su país, fue informada a Santos por el ministro de Turismo brasileño, Henrique Alves.

Santos sostuvo en un comunicado que "el anuncio llega en un buen momento ya que, en Semana Santa y vacaciones de invierno, la Argentina y sobre todo sus destinos con nieve, se vuelven muy atractivos para los brasileños".

"Brasil representa un mercado muy significativo para la Argentina, tanto por su población como por la proximidad", subrayó el jefe de la cartera turística argentina en el documento, que precisa que "la llegada de turistas procedentes de Brasil disminuyó en 300 mil entre 2011 y 2015".

El texto advierte que "de haber mantenido durante todo el año el impuesto al 25%, los arribos internacionales provenientes del país vecino hubieran disminuido entre 96.000 y 134.000 mil en cantidad de turistas", lo que en términos de gasto "hubiera implicado una pérdida adicional de entre 87 a 121 millones de dólares".