Un grupo de investigadores logró depositar un micrófono en el suelo de la Fosa de las Marianas, en el Pacífico. El aparato capturó todos los sonidos, hasta de los movimientos de la Tierra.
Un grupo de investigadores de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (ANOA) de los Estados Unidos logró implantar un hidrófono en el suelo del Abismo Challenger, el punto más hondo de la Fosa de las Marianas, donde el océano pasa los 10.900 metros de profundidad.

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El equipo de la ANOA logró colocar el hidrófono, que es un transductor de sonido a electricidad que funciona como un micrófono para el agua, para captar los sonidos del fondo marino durante 23 días en julio del año pasado, informó Gizmodo.

Bob Dziak y su equipo recién pudieron recuperar el aparato en noviembre pasado, cuando mejoraron las condiciones climáticas y disminuyó el tráfico marítimo.

Algunas de las grabaciones son de las especies de ballenas o cetáceos que circulan cerca del punto más profundo del abismo, pero también se grabaron los rugidos de los motores de barcos que navegaron en la superficie y hasta los movimientos de la Tierra.

Cetáceos y ballenas charlan en el fondo del mar:

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Se registró un terremoto de 5 grados de magnitud el 16 de julio:

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Unas ballenas se comunican antes y después del sismo:

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El sonido de un barco irrumpe en la tranquilidad del fondo del océano:

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La Fosa de las Marianas se encuentra en el extremo occidental del Océano Pacífico Norte, a 300 kilómetros de la isla de Guam, y el Abismo Challenger, que se sitúa a casi 11 mil metros bajo la superficie, es considerado la última frontera para la investigación científica.