Mauro Szeta
Mauro Szeta
El asesinato de Paulo Arce en su casa de Caseros es todo un misterio. A lo que ya se sabía, se sumó el informe de los forenses que suma más interrogantes.
No sólo que le asestaron cinco puñaladas por la espalda y en el estómago. Cuando yacía en el piso, lo ejecutaron de un disparo: todo un símbolo.

Los especialistas en criminología empezaron a acotar la brecha horaria del asesinato. Lo que se estima es que lo mataron entre las 9.20 y las 10.50 del jueves.

A las 9.20 de aquel día, Arce conversó por teléfono con un mecánico de motos.

A las 10.50, una chica fue a su casa a retirar una carpeta con fotos eróticas que le había tomado la víctima. Nadie atendió. La que terminó encontrando el cuerpo fue la dueña de la propiedad alquilada por Arce. La mujer vivía en el fondo del predio, en otra casa y fue la que descubrió el cuerpo en un pasillo.

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Cuando los investigadores entraron a la casa hubo más sorpresas. Sobre la mesa aparecieron intactos 750 gramos de cocaína y elementos típicos de corte que se usan para comercializarla.

Pero no todo termina acá. El fotógrafo, apodado Cheff Bonzai, estaba denunciado por al menos una mujer.

La víctima se dedicaba a grabar fotos y videos eróticos con distintas mujeres
. Una de ellas habría sido chantajeada por el hombre, según fuentes del caso.

Lo que llama la atención a los investigadores es la brutalidad aplicada para el crimen.
La pregunta es si bastó la presencia de un sólo criminal o se necesitaron dos. Otra pregunta: ¿Pudo haber participado una mujer del homicidio?

En la fiscalía 6 de San Martín no descartan ningún móvil. Hay varios frentes en la vida de Arce que pueden llevar al asesino. Por lo pronto queda claro que quien lo mató tenía "ganas", y odio criminal. El cuerpo y dio señales de esa trama.