El oficialismo ya explica en comisiones en Diputados los detalles de los cuatro proyectos de ley para poner punto final al conflicto con los fondos buitre. El paquete de iniciativas incluye dos para derogar las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, una para validar la popuesta presentada a los buitres y otra para autorizar la emisión de deuda.
En el Gobierno nacional tienen un motivo para celebrar. Las divisiones y fracturas en los bloques de diputados de la oposición garantizan al oficialismo el quórum necesario para debatir el acuerdo con los fondos buitres en el recinto. "Tenemos 90 votos, más los 37 del bloque de Sergio Massa, por lo que estamos a dos votos para la mayoría simple", anunció la semana pasada el jefe de la banca del PRO, Nicolás Massot.

El número a alcanzar es 129, pero el macrismo superará holgadamente esa meta. Cambiemos aporta el grueso. Allí se aglutinan el PRO, UCR, Coalición Cívica, tres catamarqueños radicales y otros tres conservadores demócratas.

El Gobierno necesita efectivizar el pago antes del 14 de abril, fecha tope que impuso el juez de Nueva York Thomas Griesa. El paquete incluye cuatro leyes: dos para derogar Cerrojo y Pago Soberano; una para validar la propuesta del país para cerrar el litigio en la Justicia estadounidense y otra para autorizar al Ejecutivo a emitir nueva deuda.

El interbloque Federal Unidos por UNA sentará a la mayoría de sus legisladores a debatir. Si alguno falta será una excepción justificada. Los asiduos contactos entre funcionarios nacionales y el massismo permiten anticipar la ayuda para obtener quórum y algo más. Los cuadros técnicos del tigrense y el propio Massa fueron los primeros opositores en escuchar los detalles de la oferta a los holdouts y hasta se animaron a aportar pequeños cambios a las leyes que Alfonso Prat Gay envió al Congreso para finiquitar el tema de la deuda. "Es importante que la Argentina salga de este cepo que tiene en materia de financiamiento, pero lo tiene que hacer de la mejor forma", exhortó el líder del Frente Renovador.

En el bloque Justicialista predomina la intención de discutir "cuál es la mejor opción" para cancelar la deuda con los buitres. Son 17 diputados y aportarán a la mayoría simple, incluidos los 14 que abandonaron el Frente para la Victoria. Los conducidos por Diego Bossio actuarían como resorte para llegar a 129 en caso que en el massismo surjan inesperadas diferencias de criterio. "Queremos dar el debate, hay temas que tenemos que resolver en Argentina. La vocación de enriquecer todas las propuestas del Poder Ejecutivo", anunció el exdirector del ANSES.

El FAP también está quebrado. Mientras Margarita Stolbizer, del GEN, prometió asistencia, todavía hay dudas en los otros siete diputados del Partido Socialista y Libres del Sur. Victoria Donda ya expresó su rechazo al acuerdo. "Es costoso" dijo, y exigió revisar la "legalidad" de la deuda comprada por buitres que ahora el Gobierno se apresta a saldar.

Pero como back up, en el oficialismo celebran otra división en la oposición. Una más dentro del kirchnerismo. Fuentes parlamentarias del FpV revelaron a ámbito.com que la postura de no dar quórum se mantiene hasta el final. En el bloque de 81 legisladores cuentan en partes iguales a cristinistas y "peronistas tradicionales", como ahora les dicen a los "kirchneristas que no nombran a la exmandataria en sus discursos". Ese sector recibe la constante presión de los gobernadores, quienes apetecen un regreso al mercado internacional de crédito para financiar obras en sus provincias. "Les voy a decir a mis legisladores que den quórum", espetó el entrerriano Gustavo Bordet, desoyendo la voz de Héctor Recalde.

"Hay que dar el debate y si hay algo que no convence, hay que discutirlo dos veces. Argentina no puede seguir después de 15 años con un problema de default", explicó el gobernador sucesor de Sergio Urribarri.

Esa misma vía rupturista en pos de una mejora en la coparticipación es la que exploran los mandatarios de otros distritos como San Juan, Misiones, Tierra del Fuego, Catamarca y La Rioja. Con o sin ellos, el oficialismo tiene el quórum garantizado.