La causa principal de la existencia de estos títulos de deuda huérfanos es la muerte o divorcio de sus tenedores y que hayan quedado envueltos en una sucesión o separación de bienes.
En medio de los fuertes pagos que se tienen que efectuar por el default de 2001, al menos surgió un dato que aportó alivió en el Ministerio de Hacienda: hay u$s 1.500 millones de deuda en cesación de pagos que no se presentó en los canjes de 2005 y 2010 y que nunca iniciaron reclamos judiciales.

Llamó la atención a los funcionarios este elevado monto, que si hubiera seguido el curso legal planteado por fondos buitre o los holdouts en general, representarían reclamos hoy por u$s 4.500 millones.

Seguí leyendo en ámbito.com.