El titular de la ANSeS, Emilio Basavilbaso, adelantó que trabajan en la elaboración de una nueva ley. La idea es que todos accedan a una jubilación universal, hayan o no trabajado en blanco, mientras que para aquellos que aportaron al sistema, como "premio", este ingreso será sólo la base de su haber.
El director ejecutivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS), Emilio Basavilbaso, anunció este martes que el gobierno de Mauricio Macri tiene pensado impulsar una nueva ley de jubilación para la Argentina.

La iniciativa, que está en etapa de estudio todavía, no será implementada en el corto plazo y demandará por lo menos los cuatro años de trabajo explicó Basabiñvaso aunque adelantó que ya se comenzó a consultar con especialistas en materia previsional.
El objetivo de la nueva normativa, precisó Basavilbaso, será el de que exista una sola ley que regule las jubilaciones contributivas (para las que aportan los trabajadores registrados) y también los haberes de las moratorias lanzadas por el kirchnerismo.

De esta manera el gobierno apunta a que haya una jubilación universal, "con una parte contributiva que premie a la persona que puso dinero en el sistema y colaboró para que ese sistema funcione. Tenemos que poner incentivos para que la gente tenga un trabajo en blanco, incentivos tanto para los empleado como para los empleadores" aseguró en diálogo con La Nación.

"Ya estamos conversando con expertos en la materia, esto va a tomar tiempo. Es un hito histórico. Lo queremos hacer bien. Incluso vamos a hacer participar también a la ciudadanía. Yo creo que es un programa que nos va a llevar los cuatro años de este gobierno, no es en el corto plazo", advirtió el funcionario.

Por otra parte Basavilbaso hizo un "balance muy positivo" de las moratorias lanzadas por Néstor Kirchner primero y por Cristina Kirchner después, porque "con ellas se incluyó a mucha gente que no estaba contenida en el sistema, porque no pudo aportar debido a que no tuvo un trabajo registrado o no cumplió con los años de aporte requerido".
Y advirtió: "No se puede dejar a un adulto mayor sin un ingreso, cuando llega a los 60 o 65 años".
Como contracara señaló que la eliminación del sistema de capitalización (AFJP) se ejecutó de una forma "muy abrupta", generando juicios que luego el gobierno de Cristina Kirchner "no reconoció y lo pateó para adelante". La nueva administración de la ANSeS se encontró con un cúmulo de 350.000 juicios que ya tienen sentencia a favor de los jubilados y están impagos, porque el kirchnerismo "los desconoció".