El ex Director de Operaciones de la SIDE Antonio Stiuso concurrió este mediodía a la Unidad Fiscal AMIA para declarar en calidad de testigo en el marco de la investigación por el atentado ocurrido contra la mutual judía. Sin embargo rechazó hacer la declaración y se retiró junto a su equipo de abogados luego de una breve audiencia.
Según fuentes judiciales, Stiuso solo presentó un escrito y argumentó que como está imputado en una causa por ocultamiento de información, todo lo que podía llegar a declarar por la causa AMIA bajo juramento de decir la verdad podría llegar a ser utilizado en su contra en la otra investigación en la que está como acusado.

Stiuso fue un estrecho colaborador del fiscal fallecido Alberto Nisman y declaró días atrás ante la jueza Fabiana Palmaghini en el expediente en el que se investiga la muerte del ex titular de la UFI AMIA. Su declaración motivó a la jueza a desprenderse del caso y enviarlo al fuero federal.

Ahora los fiscales de la UFI-AMIA designados tras la muerte de Alberto Nisman, Roberto Salum, Leonardo Filippini y Sabrina Namer, pretendían interrogar a Stiuso en el marco de la causa por el ataque terrorista. Se le iba a preguntar sobre su actuación y las distintas pistas que se investigaron en la búsqueda de los responsables del ataque.

El ex espía guarda secretos de la investigación del atentado a la AMIA, y uno de los grandes interrogantes es qué sucedió con una tarea que se le encargó diez años atrás sobre el entrecruzamiento de casi 40 millones de llamados hechos al exterior antes, durante y después del ataque terrorista.

Fuentes judiciales recordaron que desde 2004, hasta el 2014 Nisman le requirió por oficio a Stiuso un informe sobre el análisis de gran cantidad de discos compactos con casi 40 millones de llamados que hubo al exterior entre 1992 y 1996 y un pedido de entrecruzamiento de teléfonos para verificar si había coincidencia de destinos hacia la zona de la Triple Frontera, entre otros lugares.

Antonio "Jaime" Stiuso, en la causa de la AMIA estaba citado en calidad de testigo. Pero está imputado en otra causa por ocultamiento de información de la investigación del atentado a la AMIA y por posible incumplimiento de sus deberes de funcionario.

El año pasado, el fiscal federal Juan Pedro Zoni, requirió abrir una causa penal, en base a una denuncia del ex titular de la AFI Oscar Parrilli, que da cuenta de que el ex agente no dejó reporte alguno ni resultados de su colaboración en la última década con la pesquisa sobre el ataque terrorista.

El origen de esa causa fue un hallazgo de la nueva Unidad AMIA, que tras la muerte de Nisman fue reconfigurada. Cuando comenzaron a buscar los entrecruzamientos de llamados internacionales entre fines de 1991 y 1996 que pudieran estar vinculados con el atentado, encontraron que había un intercambio de escritos entre Nisman y Stiuso, el primero de 2006 y el último antes del fallecimiento del fiscal.

En 2007 Stiuso decía que el trabajo sobre esos llamados estaba casi terminado, pero poco antes de aparecer sin vida el fiscal se lo seguía reclamando.

La unidad fiscal le pidió a la SI información sobre esos entrecruzamientos, pero en el organismo no encontraron rastros de que se hubieran realizado en ninguna de sus dependencias. Sospechan que ese trabajo en realidad nunca se hizo.

Los nuevos fiscales que tras la muerte de Nisman se hicieron cargo de la Unidad AMIA avanzaron con el análisis de una gran cantidad de documentación, tras la desclasificación de archivos.

En otra de las causas abiertas en tribunales, Stiuso está imputado por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero junto con otros ex agentes en un expediente a cargo de Sebastián Casanello.