Alberto Segundo Mina Ponce, detenido junto a otro hombre por el asesinato de las mendocinas María José Coni y Marina Menegazzo, aseguró que se hizo cargo del hecho por presión policial y acusó a dos narcos colombianos de ser los asesinos.
Uno de los detenidos por el doble crimen de las mochileras argentinas María José Coni y Marina Menegazzo, cometido en la localidad ecuatoriana de Montañita, asegura ahora que es inocente, que se hizo cargo del hecho por presión policial y acusó a dos narcos colombianos de ser los asesinos.

Se trata de Alberto Segundo Mina Ponce (33), cuyos familiares informaron este miércoles a la agencia Télam que esa versión se las dio el martes en la Penitenciaria 1 de Guayaquil, donde está alojado junto al otro detenido por el caso, Aurelio Eduardo Rodríguez, alias "El Rojo" (39).

En tanto, el Ministerio del Interior ecuatoriano autorizó hoy a los peritos de la Policía Federal Argentina (PFA) a acceder sólo a las fichas de huellas dactilares de los cuerpos que pueden pertenecer a las mochileras argentinas, ante la negativa de la Justicia local para que estos expertos realicen la identificación científica correspondiente.
El comisario inspector Francisco Daniel Guglielmo informó que quedaron limitados a fotografiar las fichas elaborada por la justicia ecuatoriana con el fin de compararlas con los registros de la Argentina y aseguró: "Cumplimos el objetivo que vinimos a realizar".
El equipo de peritos argentinos, que además de Guglielmo, jefe del Departamento Identificaciones Personales, integran la perito en Rastros, Brenda Ortíz; el perito de Laboratorio Químico, Jorge Ossola; y el médico legista Javier Ureta Sáenz Peña, tiene previsto regresar el sábado al país.
Guglielmo explicó que las fotos de las fichas originales elaboradas por los peritos ecuatorianos serán cotejadas con el banco de datos argentino y "en dos o tres días" se obtendrán los resultados.
Además, una vez en el país, se realizarán estudios genéticos con las muestras biológicas que sí les permitieron extraer de los cuerpos en la morgue de Guayaquil para lograr determinar si los ADN coinciden con los de Marina y María José.
Cuando estos expertos logren la identificación oficial, comenzarán los trámites para entregar los cuerpos a las familias de las chicas y de esta manera traerlos al país.