Adriana Belmonte y Diego Chomnalez mantuvieron un encuentro con el flamante embajador argentino en Uruguay, Guillermo Montenegro, quien les ofreció colaboración por parte del Estado argentino para esclarecer el hecho.
Los padres de Lola Chomnalez, asesinada en diciembre de 2014 en el balneario uruguayo de Barra de Valizas, pidieron hoy que se realice una "auditoría" sobre la investigación, en busca de "una nueva vía para llegar a la verdad" por el crimen de la adolescente de 15 años.

Adriana Belmonte y Diego Chomnalez se reunieron ayer en Montevideo con el flamante embajador argentino en Uruguay, Guillermo Montenegro, quien a poco de asumir en el cargo les ofreció colaboración por parte del Estado argentino para esclarecer el hecho.

"El encuentro fue bueno, cordial, lo consideramos como otra vía para llegar a la verdad. Yo deseo buscar a quien hizo esto, al responsable, no a cualquiera", dijo la madre de Lola tras regresar a Buenos Aires.

Belmonte consideró que "es una situación delicada por ser en otro país" y que no es su intención "herir susceptibilidades", pero que una revisión de lo investigado "puede ayudar al esclarecimiento" del hecho, que actualmente no tiene detenidos.

La madre del Lola afirmó que justo después del contacto con Montenegro, se produjo el crimen de las mochileras mendocinas en Ecuador y que se podría actuar de forma similar a ese caso.

"Estaría bueno si Argentina puede colaborar, no porque desconfíe del gobierno uruguayo, pero a mí se me ocurrió que revisen, que se haga una auditoría sobre los peritajes hechos y los detenidos", explicó.

Belmonte remarcó que "la familia no está conforme con el trabajo" de la Policía uruguaya y sostuvo que "tal vez ellos no tienen los medios o es erróneo el método que usaron" al investigar el crimen de su hija.

En su visita a Uruguay, la familia aprovechó también para reunirse con su abogado, Jorge Barrera, quien les manifestó que la causa "sigue activa", pero no hay ninguna novedad que cambie el rumbo del expediente por ahora.

En la última comunicación que la familia tuvo con el fiscal, les explicó que estaba haciendo una revisión de todo el expediente, que ya acumula numerosos cuerpos.

Uno de las cuestiones que no le cierra a la familia es todo lo relacionado al hallazgo de la mochila de Lola, encontrada en la playa de Barra de Valizas el 14 de enero de 2015, es decir casi dos semanas después de que la hallaran asesinada.

En el interior de la mochila, junto con otras pertenencias, se halló un toallón playero que tenía una mancha de sangre y desde entonces se comparó ese material genético con el de todos los detenidos que tuvo la causa, pero siempre dio negativo y por eso todos fueron liberados.

"Esa sangre, ¿es del asesino?. Es una pregunta que siempre nos hacemos y pensamos cuán veraz es esa mancha porque la mochila aparece muchos días después, casi justo cuando la actual jueza asume en la causa. No sé si no fue plantada", enfatizó la madre de la víctima.

Belmonte también dijo que le genera dudas la declaración del sospechoso apodado "Cachina" porque la modificó varias veces y finalmente terminó excarcelado. "Primero dijo que le ofreció una estampita, después que la vio descompensada, después que habló con ella y como se asustó, se fue.¡Es una locura!", afirmó. "Esto es como una tiniebla, estás a la búsqueda de la luz, pero el mientras tanto es muy desgastante", agregó.

Lola (15) viajó a Barra de Valizas el sábado 27 de diciembre de 2014 para alojarse en la casa de su madrina, Claudia Fernández, que se encontraba junto a su esposo, Hernán Tuzinkevcih, y el hijo de éste. El domingo siguiente, la chica desapareció cuando salió a caminar por la playa y dos días después fue encontrada asesinada a unos cuatro kilómetros de la casa, en una zona de médanos.

Mediante la autopsia se determinó que Lola murió por asfixia por sofocación y que presentaba varios cortes hechos con un arma blanca en distintas partes del cuerpo.

Durante la pesquisa, unas 30 personas, entre ellas la madrina de Lola y su esposo, quienes nunca más se contactaron con la familia Chomnalez según Belmonte, fueron detenidas como sospechosas y luego liberadas, al tiempo que se siguieron distintas pistas que posteriormente se descartaron. También fue sometido a un estudio de ADN el hijastro de 14 años de la madrina de Lola, que estaba con ellos en Valizas, aunque ese estudio también dio negativo.