Juan Tomás Martín trabajó en el filme que realizó el cineasta español Alex de la Iglesia. Ahora lejos de su rol de "doble" del crack, se las rebusca como vendedor.
"Es el cumpleaños de mi hijo, envíale un saludo", le dijo celular en mano el cineasta español Alex de la Iglesia a Juan Tomás Martín, publica el diario rosarino La Capital, que habló con el doble, que además de ser de la misma ciudad del astro del Barcelona, es igual.

En los últimos cuatro años, Juan Tomás grabó publicidades de marcas famosas, participó de programas de televisión y radio e hizo presencia en boliches, fiestas y cumpleaños, "asombrando con la mano que le dio la genética pero divirtiendo con la imitación de Lío, esto último, cosecha de su propio esfuerzo", remarca la nota.

¿Cómo es ser un ratito otro? "Para mi es como un juego, como cuando uno era chico y jugaba a ser Superman. En ese ratito, yo estoy jugando", dice con una "parada ciento por ciento messiana", comenta el cronista rosarino que lo entevistó.

Juanto, como se presenta en las redes sociales, explicó que antes de que lo llamaran de una agencia de casting no tenía mucha idea sobre Alex de la Iglesia. "No sabía que era un groso", relata y dice que viajó cuando lo citaron por le película y ahí se enteró de qué iba la cosa. Haría del padre de Messi cuando éste era un niño; le dieron un pequeño guión y por decisión propia filmó dos veces la escena. Al final sintió que "no se había metido en el personaje".

Regresó a Rosario a esperar la respuesta que se hizo esperar y le deparó una sorpresa, no haría el papel de Jorge Messi, porque "daba demasiado joven", pero el casting había impresionado a los productores del documental y, según relata, habían decidido "no perderlo". Además, el director español lo quería conocer. De modo que siguió otro viaje motivado y expectante. "Estaban todos sentados en un bar y al verme se pararon, no dejaban de mirarme, me sentía observado, pensé que me analizaban y comenzaron las fotos", recuerda.

Poses e imitaciones. De pronto escuchó algo así como: "¡pero eres de puta madre! Al final era verdad lo que le venían diciendo sus amigos y la gente por la calle".

Después de la evaluación le pidieron que imitara al futbolista. No fue difícil, a esa altura había estudiado los ademanes, la voz, los tics, las pausas, hasta las palabras. Los convenció. Y alguien le contó que, a pesar de no estar previsto, harían una escena final con su participación doblando a Messi, "tenía que entrar al bar donde estaban hablando y saludar a todos", relata. Y eso fue lo que filmó en dos días.

Todo estuvo bien, sólo que la escena no se incluyó en la película por razones fundadas. "Siempre supe las condiciones, sólo si Messi participaba iría mi escena como doble adulto, pero no participó", explica.

Pero su satisfacción, además de haber cobrado por un trabajo que no suele sucederle a cualquiera, llegó cuando al final de la película encontró su nombre entre los créditos. "Allí, y en la lista de Stunts (dobles) se lee Juan Tomás Martín stunt double: Messi Adulto. Una parte del sueño se había cumplido, había jugado a ser otro, pero esta vez en las grandes ligas", finaliza la nota.