Para el kirchnerismo, "el arreglo con los fondos buitre es escandaloso y atrás del pago vienen juicios por miles de millones". Advierten además por posible hecho de corrupción entre Bossio y Massot.
Este martes habrá sesión especial en la Cámara de Diputados, en la que está previsto tratar la ley que habilita el pago de la deuda a los fondos buitre. En este marco, el oficialismo convocó para este lunes a un encuentro para "despejar dudas", luego de que jefes de las bancadas de la oposición pidieran la suspensión de la sesión del martes para analizar los alcances del fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York que se conoció el sábado.
"La sesión está empañada por los hechos de posible corrupción entre Diego Bossio y Nicolás Massot a raíz del chat escandaloso, y ahora se suma la incertidumbre por las posibles consecuencias tras el pago a los buitres por el fallo de Nueva York", advirtieron desde el Frente para la Victoria.
Para el kirchnerismo, "el arreglo (con los holdouts) es escandaloso y atrás del pago vienen juicios por miles de millones".
El fondo buitre de Paul Singer aceptó la propuesta de pago formulada por la Argentina, pero igualmente apeló la sentencia del juez Thomas Griesa de levantar las cautelares contra la Argentina, para continuar negociando y permitir que quienes no firmaron el preacuerdo puedan hacerlo.
Las apelaciones lideradas por el fondo buitre de Singer y a las que se adhirieron otros acreedores, conformando una sola causa, pedían que el juez extendiera 30 días las restricciones que existen en contra de la Argentina, con el objetivo de seguir negociando mejores condiciones.
El 2 de marzo último, Griesa levantó las medidas cautelares que le impiden a la Argentina concretar pagos a los bonistas que adhirieron a los canjes de 2005 y 2010, y que forzaron la negociación con los buitres.
La decisión judicial no cambió la urgencia del oficialismo en anular las leyes Cerrojo y de Pago Soberano y salir al mercado internacional.
Hasta la semana pasada un total de 48 apelaciones fueron presentadas en la justicia de Estados Unidos cuestionando la decisión Griesa, de levantar restricciones a Argentina en el litigio por la deuda en default desde 2001.
Entre quienes apelaron están desde los fondos especulativos NML Capital, de Paul Singer, y Aurelius que cerraron un multimillonario preacuerdo con Argentina para saldar el litigio hasta grupos de acreedores argentinos que aún no lograron ningún compromiso de pago.
En su orden, el juez exigió que Argentina derogue las dos leyes que impiden el acuerdo con los fondos querellantes y que pague a los acreedores que hayan aceptado su oferta hasta el 29 de febrero.