El presidente inauguró el ciclo lectivo en la facultad de Derecho de Rosario, donde brindó un breve discurso, antes de compartir un almouerzo con empresarios. Hubo expresiones en rechazo a su presencia.
Invitado por el decano de la facultad de Derecho de la UNR, Mauricio Macri fue el primer presidente en inaugurar el ciclo lectivo en la universidad pública rosarina. Acompañado por el gobernador Miguel Lifschitz y la intendenta Mónica Fein, parte de su gabinete, legisladores y autoridades, brindó un breve discurso en el que hizo una crítica al estado actual de la educación y destacó que mejorar la situación es uno de los ejes de su gestión.

Antes del discurso de Macri, efectuaron sendas alocuciones el decano de la facultad de Derecho, Marcelo Vedrovnik, y el rector de la UNR, Héctor Floriani. Todos apelaron al diálogo y destacaron la presencia del máximo representante político nacional. Por su parte, el primer mandatario agradeció a las autoridades de la provincia y de la universidad por la invitación.

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"En esta nueva etapa que comienza, el eje de la Argentina que soñamos, pasa por la educación. Esta es la revolución más importante que tenemos que encarar, reconociendo un frágil punto de partida", indicó Macri.

Al hacer un duro diagnóstico sobre los números de la educación, afirmó que "sólo uno de cada diez chicos terminan siendo universitarios". Sin embargo, agregó: "Hay muy buenas noticias, hace pocas semanas en Purmamarca se reunieron todos los ministros de educación de las provincias con Esteban Bullrich y acordaron las bases de esta revolución que tenemos que producir en la educación en Argentina".

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Entre otros temas relacionados a la educación, destacó la importancia de las nuevas herramientas digitales, de la capacitación a docentes y la evaluación, "para saber en qué estamos fallando y que hay que corregir".

Antes de partir, con un fuerte operativo, hacia la Bolsa de Comercio, Macri concluyó: "Necesitamos que este desafío lo encaremos dialogando y juntos, la Argentina no sale adelante si seguimos empecinados en discusiones que nos dañan. Argentina necesita sanar esas heridas y descubrir que en la diversidad aparecen ideas superadoras".