Algunos de los principales gigantes tecnológicos como Facebook, Google y WhatsApp planean incrementar sus sistemas de codificación de datos de sus usuarios en sus servicios, según revela hoy el diario británico The Guardian.
Los expertos de las empresas líderes de Silicon Valley trabajan en sus propias tecnologías de privacidad al tiempo que Apple libra una batalla legal con el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

El FBI quiere que Apple diseñe un software que permita la desactivación de la seguridad del iPhone de un sospechoso de un caso de terrorismo, si bien la empresa se niega por considerar que dañaría las libertades civiles.

Según el citado periódico, los proyectos que fraguan esas compañías indican que la industria está dispuesta a respaldar públicamente a Apple con acciones concretas frente a las exigencias del Gobierno estadounidense.

Apple presentó en febrero un recurso de nulidad a la petición de un tribunal de ese país para que ayudara al FBI a desbloquear un teléfono utilizado por uno de los autores del tiroteo de diciembre de 2015 en la ciudad californiana de San Bernardino, en el que murieron 14 personas y 22 resultaron heridas.

La citada empresa considera que la orden tiene amplias repercusiones e infligirían "un daño significativo a las libertades civiles, la sociedad y la seguridad nacional".

Según The Guardian, en cuestión de semanas, WhatsApp planea expandir sus sistemas de codificación de forma que también sus mensajes de voz estarán encriptados así como sus mensajes de grupos, mientras que, por su parte, Facebook tiene pensado reforzar la seguridad en su sistema de mensajería.

Otras empresas tecnológicas que se plantean adoptar medidas similares son el popular servicio de mensajes Snapchat y el buscador de internet Google.

Hasta la fecha, los ingenieros de esas empresas, que también incluyen a la red social Twitter, exploraron los productos de mensajes codificados, si bien no los lanzaron al mercado al encontrar que son difíciles de usar o por haber dado prioridad a otros proyectos que consideran más aptos para el consumidor.