Gerardo Rodríguez pedaleó más de 1200 kilómetros, desde Valparaíso (Chile) hasta Centenario (Neuquén), para reencontrarse con un amigo al que no veía hacía 30 años.
El plan era toda una sorpresa y consistía en buscarlo a la salida del trabajo, pero algo fracasó: preguntó por él pero estaba de vacaciones, y decidió esperarlo en una plaza.

La historia se conoció en las últimas horas luego de que el hombre de 58 años fuera directamente al Municipio de Centenario, para preguntar por el empleado Luis Estévez, según el diario La Mañana de Neuquén.

Cuando le respondieron que Luis estaba de vacaciones, decidió aguardarlo hasta su regreso para el reencuentro. "Somos como compadres, trabajamos juntos y hay un montón de anécdotas con amigos acá en Centenario", contó.

Gerardo vivió un par de años en la ciudad neuquina, allá por 1984. Como muchos chilenos, escapó de la dictadura de Pinochet y buscó refugio trabajando en las chacras.

Como era dibujante, empezó a hacer trabajos hasta que se presentó en la comuna, donde se desempeñó en un área de proyectos para obras públicas. "Un día empecé a trabajar en el dibujo, con arquitectura, con la arquitecta Mirtha Herrera. Ella me dio trabajo como dibujante y después me postulé y quedé trabajando en el Municipio", expresó.

El hombre tenía en mente este el viaje hace más de 23 años, pero por distintas razones no pudo hacerlo. Ni Luis ni él se han visto en 30 años, aunque han intercambiado palabras por teléfono sólo un par de veces.

Gerardo partió el 22 de febrero pasado desde Valparaíso. Con poco dinero pero con mucha fe, pedaleó por lugares que no conocía en su propio país, hasta que llegó a Andacollo, en el norte neuquino. Allí le contó la historia al intendente, quien en un viaje hasta Neuquén capital aprovechó para acercarlo hasta Centenario.