El paso legislativo que está dando el país por estos días y que allana el pago a los holdouts, abarató fuertemente los costos de financiamiento que se deben afrontar para tomar deuda. Ayer martes, los títulos de menor plazo alcanzaron el rendimiento más bajo en más de cinco años.
Los bonos en moneda extranjera que vencen en 2017 (Bonar X) ofrecían ayer un retorno de apenas un 5,8% anual, que es dos puntos porcentuales inferior al que tenían en diciembre. Y lo convierten ahora en un instrumento atractivo de corta duración para comprar dólares y rescatarlos dentro de 13 meses. Quien adquiere hoy este título, en pesos, accede a una tasa de interés en dólares que duplica a las que pagan los bancos por un plazo fijo en moneda extranjera (menor que el 3%) y que percibirá como recompensa en abril de 2017. Esto es, concretamente, u$s 5 por cada u$s 100 que invierta. El título es poco representativo para una eventual emisión soberana, pero notablemente rentable respecto de otros negocios bursátiles, de un modo similar al que lo fue en los últimos años el Boden 2015.

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