No es que no pueda levantarse para ir a la mesa, sino que prefiere degustar el relleno del mueble antes que cualquier otro menú. También ataca esponjas de cocina.
Una mujer de Yorkshire, en el Reino Unido, reveló esta semana su extraña adicción que consiste en comer de manera compulsiva el relleno de su sillón.

Vicky Cullen, de 28 años, reveló en el programa de televisión "This Morning" que su necesidad de consumir relleno de sillón empezó en mayo de 2011, cuando estaba embarazada de su hija, Olivia, informó el sitio Daily Mail.

"Estaba sentada frente a la tele y empecé a sacar pedacito, y me los comí como si fueran chicle. Me gustó la textura", explicó la mujer, cuya hija tiene cinco años.

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A partir de ese momento, la mujer nunca más se pudo sacar la costumbre de comer goma espuma, ya sea del sillón o de las esponjas de cocina de su casa en Wakefield, Yorkshire. Incluso empezó a ponerle manteca u otros aderezos para darles más sabor.

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La situación de Cullen es conocida como "pica", un desorden alimentario por el cual la persona desea ingerir o lamer sustancias no nutritivas e inusuales, como la tiza, la tierra o el papel. "No siento ninguna incomodidad, no me da dolor de estómago ni constipación, y me relaja", aseguró la mujer.

El problema es que Cullen no dejó su hábito una vez pasado el embarazo, sino que lleva una esponja a todos lados por si tiene antojos, y hasta ha intentado comer los asientos de aviones y hoteles por igual cuando no está cerca de su amado sillón.

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