Se trata de Lucas Sparvieri, de 38 años, quien se encontraba en el complejo del aeropuerto de Bruselas al momento de los ataques terroristas fue demorado por la policía belga en un hotel de la terminal aérea en estado de shock.
Lucas Sparvieri, de 38 años, se encuentra retenido junto a varias decenas de viajeros y huéspedes, dijo su mujer Maria José Vilar.

Angustiada, la mujer de Lucas Sparvieri contó a Télam que el hotel se hallaba prácticamente vacío de personal y que aunque su marido estaba bien pero en shock, sufría una "situación de abandono" e incertidumbre mientras la policía asistía e interrogaba a los llevados allí tras los ataques.

En comunicación telefónica desde Alemania, Maria José dijo que su marido se encontraba en el hotel Sheraton lindante con el aeropuerto a punto de desayunar cuando sintió la primera explosión.

"Al oír la explosión un tipo se le tiró encima y lo metió en el ascensor para llevarlo a su habitación. En medio de la confusión empezaron a llegar heridos al hotel, gente que se resguardaba en su interior y otros que la policía ubicaba en nuevas habitaciones mientras la mayoría del personal del hotel huía y dejaba el lugar sin personal", confió Vilar.

"Desde su habitación pudo ver a gente corriendo por los techos del aeropuerto, decenas de heridos en el suelo, muchos corriendo en estado de shock y otras escenas de pánico", afirmó la mujer de Sparvieri, quien denunció una situación de "abandono" pese a que "lo tratan bien pero nadie da la cara", se quejó.

Sparvieri, que reside desde hace un año en Alemania con sus dos hijos, permaneció todo el día en el hotel casi sin acceso a la comida y sin contar con información en torno al protocolo de seguridad activado y en cuanto a su situación particular.

"Hay mucha gente y la situación no es buena.
El Consulado argentino no esta haciendo mucho al respecto, no informan si mañana podrá salir de ahí", relató y agregó que como todas las personas que se encontraban en el aeropuerto en el momento del atentado "a todos se los considera potenciales sospechosos" por lo que "están viviendo una situación malísima y angustiante", añadió Vilar.