La Cámara Nacional de Casación Penal anuló una condena unificada de 35 años de prisión impuesta a un mecánico acusado de haber asesinado a tres personas en el barrio porteño de La Boca y violado a una mujer en el partido bonaerense de San Martín, en 2010, porque uno de los jueces que lo sentenció no se contactó con él antes de tomar su decisión.
La anulación de la sentencia fue resuelta por la Sala II de la Cámara, que benefició a Enrique Alberto "El negro" López, condenado en diciembre de 2011 a una pena unificada de 35 años de prisión, al cabo de un juicio oral llevado adelante por el Tribunal Oral Criminal 26 porteño.

Al revisar la sentencia, los camaristas advirtieron que uno de los integrantes de ese tribunal, el juez Eduardo Carlos Fernández, no había realizado la audiencia "de visu" que prevé el Código antes de resolver sobre un procesado.

La Sala II de la Cámara sostuvo que ese acto procesal es necesario para garantizarle al imputado el derecho a ser oído y para que el juez tenga una "impresión personal".

"No surgen constancias que den cuenta de la celebración de la audiencia de visu como paso previo a fijar la nueva sanción penal en cabeza del justiciable por parte de los tres magistrados sentenciantes, acto procesal de innegable necesidad para poder garantizar al imputado el derecho a ser oído", indicó la Sala II.

Esa omisión llevó a los camaristas Eugenio Sarrabayrouse, Luis Niño y Daniel Morín a anular la condena y disponer que la causa sea remitida a otro Tribunal Oral Criminal que cumpla los requisitos, entre ellos la audiencia "de visu", y vuelva a dictar la sentencia. En ese lapso el acusado continuará detenido, explicaron fuentes judiciales.

Los hechos juzgados ocurrieron en los primeros meses de 2010, uno en la Ciudad de Buenos Aires y otro en el partido de San Martín.

El TOC 26 llevó adelante en 2011 el juicio oral a López, quien trabajaba como mecánico, por los asesinatos de las hermanas Patricia (30) y Natalia (28) Moreira y de su vecino, Javier Rodríguez (20), cometido el 6 de abril 2010 en un conventillo situado en Martín Rodríguez al 540, de La Boca.

Los ataques ocurrieron a las 3.20 de la madrugada, cuando López ingresó a la habitación 11 del primer piso del conventillo, donde estaban las hermanas, con intenciones de robo.

Según se probó en el debate, el mecánico intimidó a las mujeres con un cuchillo y comenzó a gritarles: "íDame la plata, dame la merca, quiero la plata y la merca!".

Las víctimas le dijeron que todo estaba detrás de una estatua del Gauchito Gil que había en la habitación y, si bien López lo encontró, igualmente atacó a las hermanas a puñaladas y las mató. Las autopsias determinaron que el cuerpo de Patricia presentaba 34 heridas de arma blanca y el de su hermana, 20.

Poco después, López tomó de los pelos a una sobrina de las víctimas, menor de edad, y la arrastró hasta la habitación contigua, donde estaba durmiendo Rodríguez, en compañía de sus hermanas y sobrinos.

Allí, el mecánico comenzó a patear la puerta de ingreso, volvió a exigir a los gritos la entrega de dinero y apuñaló a Rodríguez 12 veces, hasta matarlo.

El hecho fue descubierto por un taxista que regresaba de trabajar
y, cuando se dirigía a su habitación a dormir, vio salir a un hombre corriendo de una de las piezas del conventillo.

Si bien esa madrugada el acusado escapó, fue detenido cuatro días más tarde, el 10 de abril, en el bar "Roma" de Brown y Olavarría, de La Boca.

Por ese triple crimen, "El negro" López fue condenado a 30 años de prisión, condena que el TOC 26 unificó en 35 con otra de 8 años que tenía el mecánico por otro delito cometido en San Martín.

Ese otro hecho había ocurrido un mes y medio antes del triple crimen, en la localidad de Villa Maipú, donde el mecánico interceptó en una calle a una mujer que caminaba junto con su hija de 3 años, la amenazó con un arma y la obligó a trasladarse a un galpón abandonado, donde la violó.