Luego de los atentados en Bruselas, el presunto autor intelectual de los ataques en París busca ser juzgado en el país galo. Se negó a colaborar con el esclarecimiento de las explosiones en el aeropuerto de Zaventem y la estación de subte de Maalbeek.
El presunto cerebro logístico de los atentados de París, Salah Abdeslam, detenido el pasado viernes en Bruselas, quiere ahora ser entregado y transferido "lo antes posible" a Francia, indicó su abogado, Sven Mary.

A la salida de una audiencia en la Cámara del Consejo de Bruselas, Mary estimó que su envío a Francia, donde está imputado por su implicación en los ataques yihadistas del 13 de noviembre pasado, "es una cuestión de semanas".

Después de la audiencia convocada el 31 de marzo para la ejecución de la euroorden francesa que pesa sobre él "harán falta eventualmente 15 días", precisó.

El letrado justificó el cambio de posición de su cliente, que hasta ahora se había opuesto a su entrega a Francia porque "entendió que el sumario acá no es más que una muy pequeña parte del total. Creo que quiere dar explicaciones en Francia y eso es bueno".

"Salah Abdeslam -señaló- me expresó su deseo de partir a Francia lo antes posible". Mary contó que habló con la jueza de instrucción, la cual "no se opone" a su salida de Bélgica.

Abdeslam no comparecerá ante la juez de instrucción, según su abogado, quien también aseguró que su cliente no quiso colaborar con los investigadores que lo visitaron en la cárcel el miércoles tras el doble atentado perpetrado un día antes en el aeropuerto de Zaventem y en una estación de metro de Bruselas.

"Me quería ver. No quiero que se encierre demasiado", dijo Mary, quien agregó que si el presunto cerebro del aparato logístico de los atentados de París no habla, "nos pone delante de otros Zaventem, otros Bataclan y eso es lo que quiero evitar", señaló en referencia a los ataques en el aeropuerto bruselense y en la sala de espectáculos parisina.

Abdeslam se encuentra en la prisión de máxima seguridad de Brujas y se recupera "poco a poco" de las heridas sufridas durante su detención, cuando fue disparado por las fuerzas especiales belgas en una pierna para inmovilizarle, de acuerdo con su abogado.

El letrado de Abdeslam fue agredido el miércoles por la tarde por una persona que le reprochó defender al presunto terrorista.