Campeona mundial de judo y 1º en el ranking olímpico, Paula Pareto se prepara con todo para intentar traerse una medalla de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Sin embargo, decidió tomarse dos días para viajar a Puerto Madryn y formar parte de una experiencia única.
A cinco meses del comienzo de los Juegos, Pareto programó un parate en su preparación y viajó junto a su madre a la ciudad chubutense, con el propósito fue "desenchufarse" y aprovechar para realizar actividades de todo tipo: nadar con lobos marinos, tener un bautismo de buceo y participar del Vía crucis submarino, evento único en el mundo.

Paula Pareto
"Siempre fueron experiencias que quise tener. No soy una amante del agua, pero las había visto y me llamaban la atención. Me encanta la naturaleza y más aún la interacción con animales", contó la judoca.

El primer "reto" fue hacer snorkelling en una lobería ubicada a 8 kilómetros de la costa. "Tuve algo de miedo, confieso, sobre todo cuando tuve a centímetros a animales tan grandes. Pero terminó siendo emocionantes porque si vos los respetás, son inofensivos y hasta cariñosos", explicó.

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Más tarde disfrutó de su bautismo bajo el agua desde una plataforma."Lo del buceo me costó más, porque tenés más equipamiento y cuando te van bajando hacia el fondo te da un poco de miedo. Prefiero luchar con la mejor de mi categoría (se ríe)... Pero también fue increíble, ver los peces a tu lado y saber que estás respirando bajo el agua. Encima tuvo el plus de que terminamos casi de noche", dijo la campeona mundial.

La frutilla del postre llegó el viernes, cuando Pareto usó esas primeras técnicas para acompañar por algunos metros a los buzos profesionales que realizaron el Vía crucis submarino, un singular evento que se realiza desde hace 13 años en Madryn (por ser la Capital del Buceo) y es guiada por un cura que además es buzo.

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"Las diferentes estaciones recorren la ciudad y las últimas tres son en el agua y la playa. Se baja por el muelle y se hace el recorrido final. Yo hice lo que pude, era de noche y estaba bravo, pero estuvo divertido", dijo mientras la gente la reconocía y la pedía fotos y autógrafos.

Tras estos dos días, la Peque volvió a Buenos Aires, ya que se encuentra en plena pretemporada. Desde el 28 de abril disputará el Panamericano en Cuba y luego, a fines de mayo, tendrá el Master, en el que compiten las 16 mejores del ranking mundial. En junio hará una concentración de dos semanas en Japón y en julio se mudará a Europa, ya con la cita olímpica pisándole los talones. "La ilusión es volver a ganar una medalla", concluye la atleta.