Dos niños de siete y ocho años resultaron heridos a balazos cuando, junto a otros 40 chicos, jugaban al fútbol en un club de Rosario y quedaron en medio de un enfrentamiento entre bandas de delincuentes que se disputaban el territorio.
En medio de un cuadro de pánico y desorientación, varias personas tuvieron una reacción y evitaron una tragedia: un entrenador cubrió con su cuerpo a los chicos heridos, un padre alertó a los nenes para que se tiraran al piso y otros salieron a la calle a detener autos para que llevaran a las víctimas a un hospital.

Fuentes policiales informaron que el hecho ocurrió alrededor de las 20.30 del martes, en el predio del club Defensores de América, ubicado en la intersección de Washington y Casiano Casas, en la zona norte de Rosario.

En el lugar había unos 40 chicos de entre 5 y 12 años practicando fútbol, acompañados por sus profesores y sus padres, indicaron los voceros.

Entonces se produjo un tiroteo entre dos grupos de delincuentes, como consecuencia del cual dos chicos sufrieron heridas en las piernas y fueron trasladados al Hospital Alberdi.

Embed
Los niños, aunque sus vidas no corrían peligro, fueron derivados al Hospital de Niños Víctor Vilela, donde quedaron internados, informaron fuentes médicas.

En declaraciones a radio LT8 de Rosario, la directora del club Defensores de América, Miriam Monje, sostuvo que el hecho "pudo haber sido una masacre".

"Se escucharon entre 50 y 60 detonaciones y cuando terminó el tiroteo en el playón municipal, ubicado a escasos metros de la institución, vimos a un entrenador cubriendo con su cuerpo a dos nenes que resultaron heridos,
mientras un papá se daba cuenta y gritaba 'tírense al piso porque son disparos'", relató.

Monje señaló que cuando comenzaron los disparos "los chicos salieron desbandados", mientras los padres procuraban llevarlos al buffet.

balacera club
Al mismo tiempo, otros padres "trataban de parar algunos autos en la calle para llevar a los heridos al Hospital Alberdi", agregó.

La dirigente señaló que "ahora se suspendieron las prácticas de fútbol y el partido que estaba programado para el sábado próximo". "Si no tenemos protección policial, ¿qué chico va a querer jugar o qué papá querrá llevar a su hijo a ese lugar?", se preguntó.

Monje precisó que cuando ocurrió la balacera había "40 nenes", pero cuando hay "alguna jornada especial son 80" del Club Defensores de América "más 80 de la institución" que los visita, "más los padres que van a ver a sus chicos", manifestó.

"Todas las noches se escuchan disparos en el barrio, pero nunca fue de esta magnitud con nuestros chicos involucrados"
, lamentó.

La directora del hospital Vilela, Viviana Esquivel, informó a DyN que "los nenes ingresaron hemodinámicamente estables, ambos con heridas de arma de fuego".

Uno de ellos presentaba un balazo "en una de sus piernas con orificio de entrada y salida" y el otro sufrió "una fractura". Esquivel estimó que "en la tarde de este miércoles o las primeras horas de mañana serían dados de alta".