"Nos precipitamos en algunas cosas", reconoció el Presidente en una entrevista televisiva. Además, culpó a la gestión de Cristina Kirchner por la inflación y admitió que si no baja "va a ser culpa de mi gobierno".

"No soy de los que les gusta agarrarse, esconderse, buscar excusas. Pero tampoco tengo que ocultar la herencia recibida", fue la frase elegida por el presidente Mauricio Macri para hacer su balance de los primeros meses de su gobierno. "Siento que hay mucho trabajo, estoy contento. Los primeros resultados se empiezan a ver. Hay una esperanza enorme en Argentina", agregó.

En una entrevista televisiva, Macri sostuvo que los argentinos están para más y "el mundo piensa lo mismo"; pero advirtió: "Estamos en una etapa de ordenamiento dura, y buscamos la manera de que duela lo menos posible".

Con respecto a la inflación, el Presidente aseguró que "los precios estaban pisados artificialmente" y que su gobierno viene de “700 por ciento de inflación".

"La inflación tiene una inercia y estamos comprometidos a que baje en el segundo trimestre. La otra verdad es que la inflación es culpa de un gobierno que administra mal, que gasta más de lo que puede y lo que debe", expresó. Y enfatizó: "La inflación es culpa del gobierno de Cristina y si no baja va a ser culpa de mi gobierno".

Por otro lado, Macri sostuvo que la principal demanda de la sociedad es el empleo. "La gente quiere que le garanticen el gobierno actual pero también que le ofrezcan a un mejor empleo. Nuestra meta es que cada uno de los argentinos pueda elegir. Si uno se resigna a hacer algo que no le gusta es frustrante", expresó.

Como autocrítica, el Presidente sostuvo: "Mi ansiedad me llevó a saltear el diálogo. Nos precipitamos algunas cosas".

Sobre el impuesto a las Ganancias, Macri aseguró que su espacio político va a acompañar en el cambio en las escalas. "Tiene que ser gradual porque estamos en un proceso de reordenamiento. Las escalas tienen que cambiarse y se tiene que poder hacer de una manera que podamos financiarlo. No hay magia".

"La Argentina está recuperando credibilidad y costó porque venimos de muchos años de ocultar la realidad. Queremos liderar en la región. En la Argentina se viene un enorme crecimiento, una enorme expansión", sostuvo el Presidente.

Con respecto al dólar, Macri afirmó que los argentinos deben acostumbrarse a que “el dólar va a fluctuar" y que "el Banco Central va a ir viendo cuál es equilibrio".

Por otro lado, Macri se abstuvo de tomar partido en la denuncia que su aliada política Elisa Carrió le hizo al presidente de Boca, Daniel Angelici. "Con Carrió compartimos valores, visiones de la Argentina que queremos. Pasa que en el medio no coincidimos con apreciaciones que ella tiene", expresó. Y amplió: "Este gobierno no tiene operadores".

"A la Justicia lo que le pido es que actúe con la máxima independencia del caso, que le garantice a los argentinos que el que las hace, las paga. Acá todos tenemos que cumplir con la ley", sostuvo. Y destacó: "No puede haber excepciones. Yo no puedo dar nombres, pero no debe haber privilegios en la Argentina".