La liquidación está sujeta a que la Cámara de Apelaciones neoyorkina levante las medidas cautelares impuestas por el juez Thomas Griesa. Los bancos deberán realizar una operación en tiempo récord y ya le aclararon a los funcionarios argentinos que están en condiciones de concretarla.
Tras la maratónica sesión en la que el Senado aprobó el pago de la deuda a los holdouts, Argentina entregará este mismo jueves el escrito ante el juez Thomas Griesa para afirmar que cumplió con su parte y ya encamina su estrategia de cara a lo que viene. En ese sentido, está previsto que para el 11 de abril inicie una gira por países de Europa y Estados Unidos el Ministerio de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, junto a los bancos que colocarán los bonos.

El día clave llegará el 13 de ese mismo mes, cuando la Cámara de Apelaciones de Nueva York escuchará en una audiencia a los defensores del país y de los buitres, que se niegan a que se levanten las medidas cautelares, tal como ordenó Griesa.

El gobierno da por descontado un fallo favorable allí estaría en condiciones de pagar a los holdouts con bonos a 5, 10 y 30 años. Si se expide en contra del criterio del magistrado, no se haría el pago.

El propio Griesa debe certificar el pago y levantará las medidas cautelares que le impiden al país salir del default, por lo que podrá pagarles a los fondos que entraron en los canjes de 2005 y 2010.

Otro de los puntos importantes será cuando los bancos que intervendrán en la operación (el BoNY, Wells Fargo, State Street, Goldman, JP Morgan, TD Bank, Bank of Nova Scotia, HSBC y el Citi) salgan a contactar a sus clientes para la nueva operación. Se tratará de operaciones en tiempo récord y las entidades aclararon a los funcionarios argentinos que están en condiciones de concretarlas.