El uruguayo Diego Zabala, quien llegó a principios de temporada para sumarse al plantel de Vélez, fue el principal damnificado del intento de robo que se dio en la Villa Olímpica el último lunes por la noche.
Zabala está viviendo temporalmente en el predio del club de Liniers en Parque Leloir y fue sorprendido mientras dormía por tres delincuentes que lo abordaron en su habitación. "No sabían a dónde habían entrado porque hablaban de lo linda que estaba la casa. Les dije que no era una casa y que había seguridad abajo. Revolvieron las habitaciones y me ataron con cordones de zapatillas", relató el jugador en diálogo con ESPN Radio.

"Me golpearon suave con el revólver para que me quede quieto. Me asusté porque no sabía si estaban drogados. No iba a reaccionar lo único que hacía era rezar. Por suerte no paso a mayores", continuó.

Zabala contó también que el hecho debe haber durado unos 40 minutos: "Encontraron la utilería y se querían llevar zapatos. Se me hizo eterna la situación".

Los ladrones agarraron diferentes objetos de valor (televisores y ropa, entre otros) y tenían todo listo para llevárselos, cuando la seguridad privada del predio se anotició de la situación y comenzó a disparar contra ellos. Ante el accionar de los agentes, los delincuentes no tuvieron más remedio que huir rápidamente y sin llevarse nada de todo lo que habían agarrado.
En las redes sociales, Zabala recibió mucho apoyo de parte de los hinchas de Vélez y agradeció la preocupación.

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