A la par de la devaluación, la aceleración de la inflación y los fuertes aumentos en las tarifas de los servicios públicos, el gobierno de Mauricio Macri avanza con un drástico plan de ajuste del Estado que ya dejó a miles de trabajadores en la calle. En 112 días de gestión, son 10 mil los despidos.

Desde su llegada a la Casa Rosada, el presidente Mauricio Macri encaró un drástico plan de ajuste que, vía despidos y eliminación de subsidios, provocó un fuerte cimbronazo en los presupuestos familiares.

Con Andrés Ibarra al frente del flamante ministerio de Modernización, el gobierno de Cambiemos dio inicio a la reducción del Estado cortando el hilo por lo más delgado.

Embed
Al mismo tiempo que eximía del pago de retenciones a las exportaciones al campo, la minería, y que avanzaba en una devaluación de más del 60% del peso argentino, Macri dio inicio a una marejada de despedidos que se fue dando por oleadas en casi todas las dependencias de la administración nacional.

Según estimaciones oficiales de ATE, cerca de 10 mil trabajadores —por la magnitud aún no se supo precisar el número exacto— ya perdieron su empleos y advierten que, lejos de serenar las aguas, el gobierno de Macri parece decidido a seguir adelante con el ajuste.

LA EXPLICACIÓN DEL GOBIERNO

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, justificó los despidos al argumentar que buscan "fortalecer el Estado" con la eliminación de la "precarización" laboral y de la "militancia" kirchnerista en los cargos públicos.

"Nuestro objetivo es fortalecer el Estado. Creemos que la precarización de los contratos, que son más de 60 mil que ha dejado el kirchnerismo, es una muy mala forma de fortalecer el Estado. Lo que hicieron (en la administración kirchnerista) fue empobrecerlo", dijo Peña.