Alguien llamó a la policía para que chequeara un auto en un barrio de Los Angeles. Cuando lo hicieron, encontraron a una mujer y a su hija de 11 años.


agente rayuela nena
Mientras el oficial Scott Marsh hablaba con la madre de la niña, Zach Pricer, el otro agente, se encargó de jugar con la nena a la rayuela. Le explicó las reglas y comenzó a saltar para demostrarlo.

"Para una chica de 11 años ver que un policía se acerca a ella es algo que da miedo. Estaba tratando de romper el hielo y hacer que se sienta bien conmigo", dijo Pricer.