Lo informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Desde Francia acusaron al gobierno sirio de violar la tregua vigente al bombardear a civiles. Entre las víctimas fatales hay 125 menores de edad y 89 mujeres.

Al menos 2.658 personas murieron en Siria durante marzo pasado, mes en el que estuvo vigente un alto el fuego entre el gobierno y la oposición del país árabe, de la que está excluido el grupo yihadista Estado Islámico (EI), informó este viernes el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

La ONG pro opositora con sede en Londres precisó que el recuento de muertos del mes pasado incluye 588 civiles, de los que 125 eran menores de edad y 89 mujeres, y que esta cifra es un 55% menor a la registrada en febrero, cuando hubo 4.802 , hasta que entró en vigor la tregua el 27 de ese mes.

Pese a que rige un alto el fuego, Francia acusó al gobierno sirio de violar la tregua vigente al bombardear a civiles y de sabotear los esfuerzos internacionales para encontrar una solución política al conflicto, según una declaración del portavoz de la Cancillería gala.

El ataque del 31 de marzo en la periferia de Damasco, "que apuntó deliberadamente a civiles, demuestra que el régimen (sirio) viola la tregua", declaró el portavoz francés, Romain Nadal, estimando que el objetivo de Damasco es "aterrorizar al pueblo sirio".

Asimismo, Francia exhortó "al régimen a cesar inmediatamente todo ataque contra los civiles y la oposición moderada".

Por su parte, el gobierno de Estados Unidos también condenó "con firmeza" los bombardeos de aviones de las fuerzas gubernamentales sirias en la localidad de Deir al Asafir, al este de Damasco, que causaron al menos 33 muertos.

Por otra parte, Grupos de Defensa Nacional, milicias pro gubernamentales sirias, hallaron una fosa común con los cadáveres de cuarenta personas, incluidos tres menores y cinco mujeres, decapitadas por el EI en la ciudad monumental de Palmira, en la provincia de Homs.

Fuentes sobre el terreno explicaron a la agencia de noticias oficial siria Sana, que los cadáveres presentaban signos de torturas.

Siria está sumida en un sangriento conflicto desde marzo de 2011, que comenzó con una revuelta popular contra el presidente sirio Al Assad.

El levantamiento popular, duramente reprimido, se agravó con la aparición de una insurgencia armada que transformó el conflicto en una guerra que ya dejó más de 270.000 muertos y más de 4,5 millones de refugiados, de acuerdo a las últimas cifras difundidas por el OSDH, y que provocó intervenciones militares de algunas de las principales potencias.