La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) expresó la alarma por la incidencia de los incrementos de las tarifas eléctricas en las pequeñas y medianas empresas de todo el país.
"La quita de subsidios a la electricidad está impactando de lleno sobre los costos de producción de las PyMES, especialmente en el sector industrial donde hay muchos rubros que realizan un consumo intensivo del recurso energético", señaló la entidad en un comunicado en el que manifestaron "preocupación".

De acuerdo con el "Primer monitoreo de Impacto Tarifario" realizado a fines de marzo desde CAME, en la industria las nuevas boletas llegaron con un aumento promedio de 211,5%, aunque con un rango de variabilidad de entre 109,5% y 635,1%.

Otro sector muy afectado es el agropecuario, donde el incremento promedia el 123,4% aunque con variaciones muy altas, ya que las subas arrancan en 35% y alcanzan al 248,5%.

En el comercio, en tanto, las boletas llegaron con alzas promedio de 103,8% aunque con alteraciones de entre 22,9% y 250% según la localización geográfica, el tipo de comercio, y el tamaño del negocio.

CAME indicó que para fines de marzo, el 48% de las PyMES ya había recibido las nuevas facturas con los aumentos y que 7 de cada 10 empresas consultadas recibieron las boletas con subas mayores al 100% y casi 3 de cada 10 de las empresas directamente tuvo incrementos superiores al 200%.

"Las empresas más afectadas en esta ronda de aumentos son las PyMES de la región AMBA, que es donde más golpea la quita de subsidios porque las tarifas venían congeladas desde hace mucho tiempo. Allí, la suba promedio de las empresas consultadas ascendió a 247,7%", manifestaron.

En este contexto, la entidad consideró necesario para los empresarios saber "Qué medidas se tomarán en adelante para reactivar la economía; y qué decisiones se emplearán para potenciar la oferta de energía".

"La oferta de energía es una preocupación especialmente de la industria que se vio en enero, febrero y marzo muy afectada por los cortes continuos perdiendo productividad, encareciendo sus costos, y debiendo demorar las entregas programadas", concluyó.