El joven Nazareno Solis agarró la pelota en mitad de la cancha y ya nadie lo paró. Si bien la definición tuvo complicidad del arquero, será difícil superarlo.
Además de los magnífico de la jugada, el tanto sirvió para decretar el agónico triunfo de la T ante Los Andes por 2 a 1, para seguir mirando a todos desde arriba y alimentar su sueño de regresar a la Primera División.

Talleres Solis