El niño tiene apenas 10 meses y ya pasó por una quimioterapia y un tratamiento con esteroides, pero nada dio resultado. Al principio parecía un sarpullido.
Un niño de Leek, en Staffordshire, Gran Bretaña, fue diagnosticado hace seis meses con una extraña enfermedad cutánea llamada histiocitosis por la que el cuerpo acumula demasiados glóbulos blancos inmaduros y produce una proliferación de granos semejante al de la varicela.

Los padres de Oscar Lagnham, de 10 meses, recurrieron a la quimioterapia y a un tratamiento con esteroides para aplacar los quistes en la piel de su bebé, pero nada parece surtir efecto en las células de Langerhans inmaduras (un tipo de glóbulo blanco que contribuye a las defensas del cuerpo).

"Cuando Oscar nació tenía algunas manchas en su cuerpo. Al principio no pensamos que fuese nada malo, pensamos que era una erupción neonatal, pero una partera lo vio y nos dijo que tenía un problema. Desde entonces se puso cada vez peor", explicó Steph Webster, la madre del bebé, al sitio Daily Mail.

"La gente pregunta si tiene varicela, lo miran y señalan por la calle y no se le quieren acercar porque tienen miedo de que sea contagioso", reveló la joven de 26 años, quien tuvo que rogarle a un Papa Noel del centro de Manchester que recibiera a su bebé porque temía adquirir la enfermedad.