La Justicia determinó que no existen suficientes pruebas para responsabilizar a los padres por la muerte del pequeño, que estaba enfermo de bronquitis.
Un matrimonio del Reino Unido quedó libre de todo cargo esta semana después de que un juez no encontrara pruebas suficientes para responsabilizarlos por la muerte de su bebé, quien pasó 24 horas abandonado en su casa mientras ellos estaban de fiesta.

Matthew Neil y Kim Smart-Neil estaban acusados de homicidio y negligencia tras la muerte de su hijo menor, Freddie, cuyo cuerpo apareció tirado entre la pared y la cama de su hermano el día después de Navidad en 2014, informó el sitio británico Daily Mail.

La pareja confesó antes las autoridades que habían estado en una fiesta multitudinaria 24 horas antes de la muerte de su hijo. Ninguno de los dos padres pudo explicar cómo había llegado el pequeño al sitio donde fue encontrado muerto.

El padre de la criatura, un DJ de 34 años, explicó que habían tomado "grandes cantidades de alcohol" la noche anterior en un pub de Blackpool, Lancashire. La madre de Freddie, de 32, vio por última vez al niño a las 5 de la mañana mientras que su pareja lo cuidó hasta las 6.

Horas después, a la tarde del mismo día, el hombre se despertó al escuchar a su hijo mayor llorando en las escaleras de la casa con su pañal sucio tirado en el suelo, pero no fue sino hasta que lo cambió que se percató de que su otro bebé no estaba en el moisés.

El médico forense que realizó la autopsia del cuerpo de Freddie determinó que el pequeño sufría de bronquitis, pero eso no provocó su muerte.